lunes, 10 de mayo de 2010

La imagen Guadalupana en la historia patria



Editorial

El arte, la sociedad y el contexto estan inevitablemetne sumergidas en y para la cultura.
La Cultura atañe los usos, costumbres y tradiciones de una sociedad, de un contexto en especifico de un tiempo y de un espacio.

Barroco, Suplemento Cultural, publicado cada domingo en el Diario de Querétaro tiene como pricipio llevar hasta los queretanos, a traves de la palabra y la investigación , un trabajo que empalme las riquezas culturales de nuestro Estado asi como la vision de nuestra gente, de nuestro pueblo, de nuestra historia y nuestro tiempo.

Comparte con nosostros el fruto del trabajo, la cultura y el arte.


LÁMPARA VIVA


Por ARTURO SANTANA


En los cien años más uno

de Rita Levi-Montalcini.

Ardan con la plenitud

gozosa de una hija de Turín

en las entrañas

la llama de su edad

el aura de su vocación

un siglo entero de su sangre

y otro más con su avidez

ardan festivos al azar

de un pétalo de abril

sobre la sien más lúcida

del cráneo generoso

de su vida.


Patrona del Reino. Implicaciones políticas novohispanas

PATRONA DEL REINO. IMPLICACIONES POLÍTICAS NOVOHISPANAS

En la Nueva España, los poderes civil y eclesiástico funcionaban como uno solo, por lo que no es de extrañar que el gobierno virreinal tuviera una marcada influencia religiosa.
Los mensajes de tipo político-social eran expuestos en los púlpitos: múltiples ejemplos de la oratoria sagrada son prueba de variadas construcciones alegóricas que mostraban a la Imagen de Guadalupe como un emblema de identidad colectiva.
En un relieve en madera, que ilustra la aparición de la Virgen de Guadalupe a un grupo de indígenas, resalta la utilización de la frase Non fecit taliter omni nationi (No hizo cosa igual por ninguna otra nación). Este mote es el Salmo 147 y fue aplicado en el año de 1678 para enaltecer a la efigie mexicana. La frase tuvo gran aceptación y pronto acompañó a casi todas las imágenes guadalupanas.
Las obras conocidas como “pinturas de jura” funcionaban como dispositivos sociales y jurídicos. Ante estos lienzos, de tipo alegórico, los servidores juraban lealtad y buen desempeño en sus actividades. En estas pinturas se puede apreciar la Imagen Guadalupana posada sobre el escudo mexicano (el águila devorando una serpiente sobre un nopal), flanqueada por las distintas alegorías políticas de las entidades que la reconocen como patrona: Nueva España, como una mujer indígena; España, como una mujer coronada y vestida armiño; América, como un indio ataviado de plumas con arco y flechas.
El momento de unión más claro entre la política novohispana y la Virgen del Tepeyac es, tal vez, el reconocimiento pontificio del patronato guadalupano sobre la Nueva España otorgado en el año de 1754 por el Papa Benedicto XIV. Esta celebración ha sido calificada como la fiesta más grande de todo el virreinato. La imagen que retrata el acontecimiento, de manera alegórica, es la estampa realizada por los hermanos Klauber, grabadores alemanes, En la que está la Virgen rodeada de mártires, profetas, patriarcas, santos y santas que le ofrecen coronas y palmas. A sus pies se encuentran las alegorías de Roma en la figura del Papa, y de la Nueva España en la de una india noble.
En el desarrollo de la iconografía guadalupana se realizaron imágenes por demás sugerentes, como el lienzo titulado San Miguel arcángel con el estandarte guadalupano, pintura que prefigura a Hidalgo, el Padre de la Patria, al inicio de la gesta independentista.

La virgen mexicana. Construccion teológica.

La Virgen del Tepeyac posee el título y advocación de Guadalupe de México, pero no debe olvidarse que esta efigie es un retrato de María, así pues, desempeña el papel que le asignan los textos canónicos y la tradición. La Imagen Guadalupana combina dos conceptos marianos: la Inmaculada Concepción y la Virgen Apocalíptica.
La cuestión inmaculista inició como una creencia piadosa, se convirtió en un Misterio de la religión católica y fue declarado Dogma de fe hasta 1854. En éste se ha establecido que Dios creó, antes de todos los tiempos, a la Virgen María en alma y cuerpo (en idea y en materia) liberándola del pecado original para poder realizar, a través de Ella, el plan de Salvación.
En el grabado italiano que aquí se presenta se puede ver a san Joaquín y santa Ana, padres de María, con un par de varas brotando de su pecho, mismas que florecen en una azucena sobre la cual se posa la Virgen; tras de ella se muestra su alma siendo creada por la Trinidad. Es de resaltar que el alma de la Virgen se ha representado como la Imagen aparecida en el Tepeyac.
Este núcleo incluye una imagen de la Virgen acompañada por los cuatro evangelistas colocados en las esquinas del lienzo, inclusión que busca dar una justificación escrituraria a la aparición mexicana. En otra composición san Francisco de Asís aparece como atlante de la Virgen de Guadalupe, quien va a ser coronada por la Trinidad, acompañada de santos como Duns Scoto (defensor de la doctrina inmaculista) y Juan el evangelista (quien redactara el Libro de las Revelaciones o Apocalipsis).
El origen divino de la Imagen fue aceptado, pero surgió la inquietud de establecer la autoría del milagro. Para explicar lo anterior, los intelectuales y pintores criollos, se valieron del recurso emblemático del Deus pictor: en la pintura de formato oval se puede apreciar una compleja y singular construcción visual novohispana: los ángeles sostienen la tela en donde Dios Padre, pincel y paleta en mano, traza y colorea la efigie mariana. Además de reforzar el origen sagrado del lienzo, se realiza una defensa social del arte de la pintura. Los artistas del pincel de la Nueva España utilizaron este tipo de imágenes para expresar que su trabajo era digno de reconocimiento, que la pintura se encontraba al nivel de las grandes artes liberales y que era necesario su reconocimiento como actividad intelectual.

Tepeyac. Espacio sagrado

Los distintos autores que hacen referencia a las apariciones marianas en el Tepeyac coinciden en describir este cerro como un lugar agreste, hostil y yermo, para así enaltecer el “milagro de las rosas”. Es desde este primer instante que el espacio geográfico fue transformado en un espacio sagrado.
Pronto, la predilección divina por el Tepeyac se hizo extensiva a toda la tierra mexicana. Para reforzar este sentimiento se utilizaron figuras discursivas que trazaban paralelismos entre el suelo de México y lugares de Tierra Santa.
La primera de las acciones realizadas por el obispo Zumárraga al momento de dar crédito a las palabras del mensajero Juan Diego, fue pedir una visita de reconocimiento por el sitio donde se manifestó la Madre de Dios. La obra El milagro del pocito, es una escena que recuerda este acontecimiento.
Las representaciones plásticas muestran el lugar escogido por Dios y santificado por la Virgen. Uno de los formatos más utilizados para este propósito es el de la Imagen Guadalupana rodeada por las cuatro apariciones en las cuales se sintetiza la narración, con un elemento más: una cartela apaisada que retrata “a vuelo de pájaro” el Tepeyac y sus alrededores.
Estos documentos visuales permiten seguir el desarrollo natural, urbanístico y arquitectónico del Tepeyac. Con el paso del tiempo, estas imágenes se individualizaron mostrando las edificaciones ahí construidas: el templo principal dedicado a la Virgen (hoy Basílica Antigua), las Capillas del Pocito y del Cerrito, las escalinatas del cerro, el exvoto conocido como Vela del marino, la Parroquia de Indios, la fuente, la cruz atrial, el puente, el lago, e incluso el tren de la Villa a finales del siglo XIX.

Madre de la Patria . Simbolo politico-religioso

“La Virgen de Guadalupe, una imagen que ha hecho más por la formación de la idea y la conciencia de nación que todos los mitos oficiales y oficialescos que han propagado los sucesivos gobiernos...” Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, 1982.
El Estado Nacional Mexicano, heredó del virreinato de la Nueva España, muchas de las formas, usos y costumbres de esa entidad política. Hizo suyo el poder de convocatoria que el Tepeyac y la tilma de Juan Diego, ahí expuesta, tenían sobre la población y, así, la Imagen de Guadalupe está presente en distintos sucesos de la Historia Nacional.
El recorrido se inicia con una reproducción del estandarte guadalupano utilizado por Miguel Hidalgo en el inicio de la guerra de Independencia; esta pieza actualmente forma parte de las colecciones del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec. La litografía, realizada desde un globo aerostático por Casimiro Castro, retrata el traslado solemne que tuvo el estandarte desde la Parroquia de Indios a la Colegiata de Guadalupe, último evento que de manera conjunta, realizaron el poder temporal y espiritual de México. Después de esa ceremonia se proclamó la separación definitiva entre Iglesia y Estado.
Resaltan las cromolitografías que agrupan varios objetos, recuerdos de la Independencia, a manera de un altar laico devocional. En ellas se representan armas, banderas e instrumentos utilizados por héroes y caudillos de la etapa libertadora y, en todos ellos sobresale la efigie de Guadalupe.

La Virgen del Congreso, vera efigie del Sagrado Original, presidió las sesiones del primer congreso como “patrona de México”. En la parte posterior del lienzo se lee una leyenda que da fe de su labor como imagen tutelar en aquellas sesiones.
Además de la Independencia de México, la Revolución mexicana ha sido la otra gran gesta armada a la que se ha enfrentado el Estado mexicano. En esta etapa es posible encontrar, también, la presencia de la Imagen Guadalupana.
Hoy estamos inmersos en los festejos del bicentenario de la Independencia. Sin embargo, hace cien años hubo muestras pictóricas de su propio aniversario. Ejemplo de ello es una singular composición alegórica en la cual se observa al cura Hidalgo ondeando el estandarte con la Imagen de Guadalupe y al general Porfirio Díaz acompañado de la personificación de la república liberal.
Hoy, como ayer, la Imagen Guadalupana está presente en el imaginario colectivo mexicano, como elemento aglutinador de nuestra nacionalidad

María de Guadalupe : La Imagen

MARÍA DE GUADALUPE. LA IMAGEN

El acontecimiento guadalupano ocurrió durante el invierno del año 1531, en el cerro del Tepeyac, ubicado al norte del valle de México. La prueba de esta prodigiosa aparición fue la impresión de la efigie de la Madre de Dios en la sencilla tilma de un indio mexicano llamado Juan Diego.
Esta Imagen mariana reúne dos cualidades sobrenaturales que le han proporcionado una enorme fuerza espiritual. La primera es su origen acheropoieta (que no intervino mano humana en su realización) y la segunda es su poder taumatúrgico (la facultad de realizar prodigios o milagros).
La iconografía Guadalupana es de ascendencia apocalíptica. Según el capítulo XII del Libro de las Revelaciones: “Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta...”
Obras como la del pintor Antonio Vallejo, realizada a mediados del siglo XVIII, dan muestra del fenómeno de la vera efigie o “copia fiel” del Sagrado Original. Imágenes como ésta buscan repetir, de manera casi exacta, los elementos formales del arquetipo (rayos, estrellas, flores, color, tamaño). Esta modalidad sigue la tradición de los íconos religiosos, donde la invariabilidad del objeto se asocia a su forma primitiva como seña de antigüedad y conservación de sus características milagrosas.
La transmisión oral de las apariciones guadalupanas, que aún se mantiene viva, es la forma más exitosa con la que se ha propagado la devoción. Sin embargo, la fuerza de las construcciones visuales –pintura, escultura, grabado– siempre ha sido de gran importancia para la enseñanza, reforzamiento y difusión del culto.
De manera casi unánime se ha aceptado representar el milagro del Tepeyac en cuatro escenas (tetraepisódico). Las apariciones se ubican, tradicionalmente, en los ángulos de las pinturas, o en lienzos formando una serie temática.
En este núcleo se presenta una composición en la que se puede apreciar a la Virgen de Guadalupe al centro, rodeada por las cuatro apariciones. También se exhibe el libro Felicidad de México (1685), la narración escrita más detallada del milagro, y cuyos grabados, realizados por el sevillano Matías de Arteaga, sirvieron como modelo para la mayoría de las reproducciones consecuentes, desde el periodo virreinal hasta nuestros días.

La imagen Guadalupana en la historia patria

Anónimo novohispano. El padre eterno pintado a la Virgen de Guadalupe. Siglo XVIII, oleo sobre tela

Exposición dedicada a la madre de los mexicanos en el Museo de Arte de Querétaro


Todas las piezas revelan la fortaleza y arraigo de Guadalupe quien, desde el siglo XVI, ha sido fundamental en la conformación de la identidad del pueblo mexicano y muestran el relato de la devoción alcanzado por esta Imagen, cuyo poder de atracción y permanencia ha sido literalmente portentoso.


El culto que, a lo largo de los siglos, ha profesado el pueblo mexicano a Santa María de Guadalupe, ha sido generador de una considerable producción plástica que incluye obras no sólo de distintas épocas sino de muy variados contenidos e intencionalidades.

En esta ocasión se aborda una temática por demás apasionante; el papel desempeñado por una imagen en la formación de una identidad colectiva. Las obras que se presentan en esta exposición, muestras de arte en tomo a la Virgen morena del Tepeyac, son resguardadas, casi en su totalidad, por el Museo de la Basílica de Guadalupe; producto de un rico y complejo fenómeno devocional que implica varias condiciones en virtud de sus usos y funciones: culto, didactismo, propagación, celebración, defensa y gratitud, entre otros.

Las imágenes de la muestra han sido organizadas en cinco núcleos temáticos según sus posibles funcionalidades y su indisociable exposición a la mirada de los fieles, sin dejar de insistir en su propia dimensión narrativa. Se incluyen tanto piezas pictóricas como esculturas, grabados, orfebrería y fotografías.
Los primeros tres núcleos muestran al visitante un recorrido por la iconografía guadalupana más representativa, incluyendo algunas variantes de profundo contenido simbólico. En primer lugar se presenta el fenómeno de copia fiel del sagrado original, junto a otras imágenes asociadas a funciones públicas o privadas. La gran difusión de estas obras permitió la conformación de una tipología iconográfica guadalupana característica; a saber, la imagen de la Virgen morena del Tepeyac acompañada por las escenas aparicionistas —eminentemente didácticas—, que de forma parcelada o como serie plasmaban los escenarios, personajes, medios y significados de los episodios guadalupanos. El auge de esta devoción mexicana ha sido indisociable de su espacio — escenario físico, recorrido de peregrinaciones y ámbito simbólico imaginado—, por lo que se incluyen obras que representan este tema en diversas épocas y con distintas intenciones.

Finalmente, se presentan obras con una iconografía más compleja conformada por imágenes producto de apologías teológicas que relacionan a Guadalupe con Maria Inmaculada, o algunas que visualmente retratan el tópico del Deus pictor relacionado con la autoría divina de la Imagen guadalupana estampada en el ayate.
Los últimos dos núcleos —ejes de la exposición— incluyen obras perspicaces y propositivas, pues presentan imágenes alegóricas o con implicaciones políticas propias del devenir histórico del pueblo mexicano, algunas de las cuales —voluntaria o involuntariamente— coadyuvaron a la conformación de las ideas de patria y nación. En estos dos apartados se abordará la estrecha relación existente entre imagen devocional y símbolo patrio.

En el cuarto núcleo el visitante podrá observar cuadros en los que se mira a Maria de Guadalupe como patrona jurada de la ciudad de México y de la Nueva España en 1737 y 1746, respectivamente; o como fuente que dispensa Gracia a las personificaciones de los territorios de Castilla y Nueva España. Sin duda, los creadores intelectuales de las iconografías y los artistas mismos gustaban de ensalzar la imagen mexicana y gracias a sus cualidades de objeto acheropoieta y taumatúrgico difundían orgullosos el mote Non fecit taliter omni nationi (No hizo cosa igual con ninguna otra nación), como emblema de origen y acta de fundación de la patria. En este apartado se dará cuenta de la importancia que tuvo la Virgen del Tepeyac para los novohispanos y su proceso de reconocerse poseedores de una naturaleza singular, que los hace mirarse así mismos distintos de los otros.

La nación mexicana se conformó, en rigor, después de la creación del Estado soberano. El sentimiento nacional mexicano fue elaborado a lo largo del siglo XIX y en su proceso no se excluyó la utilización de elementos y símbolos provenientes de la época colonial. Tal es el caso de la Virgen de Guadalupe, que desde siempre ha sido reconocida como un elemento aglutinador entre la población mexicana. Su imagen se ha enarbolado como estandarte en distintos movimientos armados de México, tal es el caso del líder insurgente, facciones revolucionarias y grupos cristeros. En la exposición se presentan obras de sumo interés plástico e histórico, como la Virgen de Guadalupe que presidió las sesiones del Congreso hacia 1822, la litografía que retrata el momento en que fue trasladado el estandarte de Hidalgo a la antigua Colegiata, las insignias de la Orden de Guadalupe, o alegorías que combinan la imagen de la Virgen con símbolos patrios.

En las imágenes coloniales se advierte la elaboración de un sentimiento de identidad que responde al arquetipo universal de la madre personificado por la Virgen, fenómeno que se transforma en la etapa secular de nuestra historia y que privilegia la construcción de un arquetipo masculino. Es necesario resaltar el uso que la Historia oficial mexicana ha hecho de estos dos tópicos universales uniendo en una sola composición al padre y la madre de la nación. Las obras que se incluyen en esta muestra revelan la fortaleza y arraigo de una imagen que, desde el siglo XVI, ha sido fundamental en la conformación de la identidad del pueblo mexicano; muestran el relato de la devoción y el protagonismo alcanzado por una imagen, cuyo poder de atracción y permanencia han sido literalmente portentosos.


Núcleos tématicos:

1. María de Guadalupe. La Imagen

2. Tepeyac. Espacio sagrado

3. La Virgen mexicana. Construcción teológica

4. Patrona del Reino. Implicaciones políticas novohispanas

5. Madre de la Patria. Símbolo político-religioso

"El sueño de Antonieta Rivas mercado era tener un México educado" Kathryn Blair

Por Iris Mayumi Ochoa Herrera



“Las mujeres que se desarrollan bajo la tutela del padre, se vuleven muy independientes y así era Antonieta”, mencionó Kathryn S. Blair, autora del libro A la sombra del ángel, que presentó el jueves en el Museo de Arte en el marco del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución y que retrata la vida de Antonieta Rivas Mercado, precursora del feminismo mexicano, promotora cultural e hija de Antonio Rivas Mercado, arquitecto y creador del Angel de la Independencia.
Esta novela más que ser un trabajo de investigación de un escritora, signficó para Blair un proceso de 20 años de indagar dentro de su propia familia. Y es que Kathryn está casada con Donald Antonio Blair Rivas Mercado el único hijo de este personaje destacado de la vida nacional.
Sin embargo, el proceso no fue sencillo, por que tener las fuentes de primera mano no le garantizaba que le fueran revelados los secretos de Antonieta, ya que de acuerdo con la escritora, en la familia de su esposo el nombre de Rivas Mercado era un tabú.
“Nadie hablaba de ella en la familia” explica Kathryn, “su nombre era un tabú, yo no tenía idea de que se había suicidado por que solo decían que había muerto en un sanatorio en París”.
Fue esta revelación lo que la llevó a investigar la vida de Antonieta, consultando personas muy allegadas como sus hermanas, quienes jamás se enteraron que lo que Blair buscaba era escribir una novela y agradeciendo tiempo después que lo publicó cuando ellas ya habían muerto.
La autora afirma que más que hablar del “famoso” suicidio de Antonieta, ocurrido en la catedral de Notre Dame Paris; lo que intenta dar es un panorama del México de principios del siglo XX, cuando la Revolución Mexicana comenzaba a gestarse, recurriendo así al anecdotario familiar.
“Cuento a través del padre de mi esposo, Albert Blair, sobre la revolución, por que él peleó en esta lucha ya que era amigo de los hijos de Francisco I Madero, esta es la parte biográfica y lo demás es novelado por que utilizo la vida de Antonieta para conocer lo que pasaba a su alrededor” relata la autora.
Asimismo entre las páginas del libro aborda la relación sentimental que existió entre Antonieta y José Vasconcelos, quien le había prometido el voto a la mujer en 1929 durante su candidatura presidencial y “ella se involucra al ver la posibilidad de ver que la mujer participara en las decisiones del país”, cosa que no ocurrió hasta 30 años después.
Otra de las acciones que emprendió fue la realización de salones literarios en su casa, en el que reunía a jóvenes universitarios para hablar sobre los nuevos escritores, en las que participaban figuras como Xavier Villaurrutia.
¿Por qué una mujer con tantos proyectos decidió quitarse la vida?
“Yo fui varias veces a Notre Dame a tratar de encontrar una respuesta, y a pesar de que era una mujer muy comprometida, era una mujer frágil, jamás encontró un verdadero amor, alguien que verdaderamente le correspondiera. En el último momento cuando Vasconcelos pierde la elección y sus sueños se terminan, tal vez se sintió vacía por que ya había dado todo lo que podía, aunque solo tuviera 30 años”.
Su trágica muerte inspiró la cinta México-francesa “Antonieta” (1982), dirigida por Carlos Saura, la cual no fue del agrado de Kathryn Blair, ya que solo se habla del suicidio de la promotora cultural. “Para mi lo mas importante de Antonieta es lo que logró, lo que ella aportó a México” señala.
Para reivindicar esta situación, Kathryn menciona que se encuentra en proceso la realización de una nueva película, basada en su novela y que por lo pronto se están eligiendo a los productores de la misma.
A la sombra del Ángel
Blair indica que la difícil relación que existió entre Antonieta y su madre, la llevó a desarrollarse en el ambiente de su padre, quien tenía entre sus preocupaciones la construcción de un enorme monumento con el que se conmemorara el Centenario de la Independencia de México.
En 1910, dice Kathryn cuando Antonieta contaba con tan solo 10 años, el Ángel de la Independencia se inauguró, dato que rompe con el mito de que había sido la hija de Antonio Rivas Mercado la modelo de esta columna.
“Incluso el Presidente de la República Felipe Calderón, durante una exposición montada por el INBA sobre Antonieta, dijo que él siempre había creído que ella había sido el modelo del ángel, pero se dio cuenta que era imposible y que ahora la consideraba el Ángel Nacional”.
Este nombramiento para Kathryn y Donald significó mucho, por que de alguna manera por fin se le había dado el reconocimiento oficial “por que casi ningún contemporáneo la menciona”.
A Antonieta Rivas Mercado se le atribuye la fundación del teatro Ulises, precursor de la actividad teatral contemporánea, el financiamiento del patronato para la Orquesta Sinfónica de México bajo la dirección De Carlos Chávez, precursora del Instituto Nacional de Bellas Artes y mecenas de personajes como Andrés Henestrosa y Salvador Novo.
El único hijo de Antonieta es Donald Antonio Blair Rivas Mercado quien actualmente cuenta con 90 años de edad, y que gracias al libro escrito por su esposa, pudo ver a su madre de dos formas completamente distintas.
“Veo a mi mamá en dos formas: primero como mi madre, en el papel de quien cuidó a su hijo y su educación y después de que sale el libro de Kathryn me comienzo a dar cuenta de que mi mamá hizo una gran contribución al desarrollo de México” comenta Donald.
¿Antonieta estaría orgullosa de lo que es hoy el país?
“Yo creo que sí” añade Blair, “lo que ella soñaba era que la mujer mexicana tuviera una presencia fuerte en México, su anhelo era educar a la mujer y que gusto le daría ver a las mujeres que hoy en día están trabajando en todos los ramos, que van a la universidad y participan en la vida política de México”.
Por último Blair asegura que tiene pensado escribir un cuento sobre el arquitecto Antonio Rivas Mercado y la construcción del Ángel de la Independencia, ya que es una historia que todos los mexicanos deberían conocer.

Me sobra indignacion: Ofelia Medina

Me sobra indignación: Ofelia Medina
Termina temporada de Josefa íntima en el Palacio de Gobierno

Por Margarita Ladrón de Guevara
Foto Armando Arias


“Yo no estoy haciendo nada por el Bicentenario, ni siquiera esta obra” sentencia categórica la actriz yucateca Ofelia Medina, quien terminó el pasado jueves la breve temporada de ocho funciones del monólogo Josefa íntima, en el Palacio de Gobierno bajo la dirección y dramaturgia de Javier Velásquez y música de Ernesto Martínez, con el patrocinio de la Comisión para los Festejos del Bicentenario y Centenario. Para la actriz, las condiciones en las que viven los mexicanos de hoy son peores que las que había hace 200 años, por eso ella no festeja ni celebra este 2010, simplemente sigue trabajando. Y tiene mucho que hacer, pues, dice “afortunadamente tengo todo el año ocupado”. De Querétaro viajará a Chiapas y a su labor en los campamentos zapatistas; después, el contraste del primer mundo: irá a Santa Bárbara, California; también prepara un espectáculo en las Jornadas Alarconianas en Taxco, Guerrero. Y así continuará todo el año; “vivo en una maleta”, metaforiza.
Cumplió en marzo pasado 60 años y dice que, en este momento de su vida, no le falta nada, al contrario, le sobra. “Me sobra indignación, miedo, dolor, a veces decepción, angustia y, al mismo tiempo, amigos, amores, causas que son motor de vida”.
Ofelia Medina afirma que en tiempos actuales hacen falta “personas con espíritu libertario”. Hoy, como hace doscientos años y más, palabras como corrupción y sangre viven vigentes en México “estamos peor, obviamente, a como estábamos antes; somos un país en el caos porque somos muchos más, proporcionalmente hay más miserables y desigualdad”. Pero a ella no le gusta que le pregunten si hay soluciones, ella es de acción “yo no voy predicando, no ando diciéndole a la gente qué hacer; yo no encabezo ningún movimiento, simplemente participo”.
Josefa Ortiz de Domínguez, una mujer a la que Querétaro le rinde homenajes todos los días a través de la vida cotidiana que se vive en calles, plazas, un municipio y hasta el estadio con su nombre, es encarnada por Medina como un fantasma que recuerda su vida, la noche que su esposo Miguel Domínguez la encerró para protegerla; enumera y describe a todos sus hijos; y ve cómo decapitan a sus amigos Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. La voz de Josefa, desde la voz de Ofelia, es doliente. “¿Cómo va pasar una persona por todo lo que vivió Josefa y no tener dolor?”, increpa enérgica la actriz “ella habla de cadáveres, de ríos de sangre… ¿cómo no va a estar doliente?” No habla de lo que, como actriz, le imprimió al personaje “cada quien ve lo que puede ver, lo que la información que tenga le permita ver; no busco nada con el personaje, yo sólo lo interpreto y es el público el que decide tomar una u otra cosa de él, no de mí”.
Josefa Otriz, Gertrudis Bocanegra y Frida Kahlo son algunas mujeres que ha interpretado en teatro y cine; en televisión, sin duda el más famoso es Rina, telenovela de 1977. Afirma que el proyecto más importante de su vida es Cada quien su Frida, de 2006. También hizo un capítulo de la serie Mujeres asesinas y compartió escenario con la vedette cubana Niurka en Las Arpías.
Ella se extiende sin entusiasmo o nostalgia al hablar de sus personajes “a casi todos los recuerdo con cariño aunque haya sido una telenovela tonta”. Y añade “todos los personajes que he hecho me han afectado”.
Desde dar su voz en la cinta animada de La leyenda de la Nahuala o actuar en El deseo, de Víctor Hugo Rascón Banda, para Ofelia la concentración es la misma “la energía para estar en escena es la misma si es para teatro, cine o TV porque uno se concentra en el personaje, entonces por supuesto que afecta, tienes pensamientos imaginarios y provocas emociones en tu cuerpo”. Y ¿cómo le afectan los personajes? “en ellos dejo mi cuerpo y mi voz”.
A Ofelia le agrada encontrar un Querétaro con tanta oferta escénica, le interesa saber sobre la vida local y las actividades artísticas; durante su estancia en Querétaro en la pasada semana, impartió para nueve actores locales el taller de voz y creación de personajes “muy talentosos todos los que participaron”, reconoce. Ella, que estudió en el Actor’s Studio de Lee Strasberg –donde aprendió el método- y en el Odin Theatret de Dinamarca, explica que en sus talleres ayuda a entrenar el instrumento del actor: la voz y el cuerpo. “Un actor es un banco de emociones, de sensaciones, de ambientes y situaciones que puedes traer a escena; mi instrumento está entrenado para percutir y resonar los personajes, yo soy una actriz entrenada, yo no saco mis emociones en escena, son las del personaje”.
En su carrera como actriz, no hay personajes que signifiquen o representen algo y enfatiza con ejemplos “Rina es un personaje que quiero mucho y que me convirtió en una actriz muy popular”, nada más; de Frida Kahlo, por quien debutó como dramaturga y directora al hacer Cada quien su Frida, agrega “ella es una obsesión de muchos años y es el trabajo más completo que he realizado; pero yo no me pregunto si es uno u otro personaje, simplemente tengo la inquietud u obsesión y lo hago”.
Pero de un lado de la obsesión y la inquietud creativa también está la parte económica “para que yo participe en un proyecto me debe gustar y me deben pagar bien”. Del público no dice nada. Parece incómoda al escuchar que ella es reconocida como una de las mejores actrices, si no es que la mejor, de México “qué bueno, me halaga, pero eso no lo sé yo”, y da por terminada la entrevista.

Cruzados por el teatro

Cruzados por el teatro
El emprendimiento de la Cruzada Central por el Teatro en febrero de 2010, inevitablemente me trajo la imagen del cruzado caballeresco puesto a recorrer la Europa más recorrida en los siglos del XI al XIII hasta las ignotas y fantaseadas tierras del Medio Oriente para rescatar el Santo Sepulcro de las impías manos de los infieles. (Los musulmanes denominaban paganos a los bárbaros que no tenían a Alá como único dios verdadero, y a Mahoma como su profeta.)
Puesto en el Museo de la Ciudad, precisamente de la capital queretana cívicamente cobijada por el redomado Santiago descabezador de infieles, me vinieron preguntas esenciales: ¿Qué teatreros enarbolaban qué causa, reforma, o rebelión?, o ¿los caminos de quiénes se encontrarían en intersección? Con el pesimismo y la incredulidad animados por la experiencia de la desquiciante Semana Santa, con los pres y posts feriados que se le inventan, más los permisos con y sin goce de sueldo, etc., la andadura de cuatro meses me parecía muy ambiciosa, cuando no fantasiosa.
Tras La excepción y la regla, de Bertolt Brecht, intuí la seriedad de esta Cruzada escénica por la que decidí tomar nota del comienzo, qué tal que si llegan al final. Como la intersección sería entre grupos teatrales de Aguascalientes y Querétaro, cuando los primeros aquí estuvieron me dejaron expresiones que en su oportunidad utilizaré.
El inicio cabaretero por parte del “Teatro del Ombligo” con la obra del dramaturgo alemán me impresionó más que por el género, pues el autor tiene en su haber la famosísima Ópera de los tres centavos –aunque la celebrada música pertenezca a Kurt Weil--, por la producción y la plantilla de personal: ¿Cómo financian la presentación de diez artistas en el escenario con tal vistosidad de vestuario, además del grupo musical “La Bubba”, cuya plantilla no le va a la zaga? Superado este irresoluto asombro, la dirección de Marcela Morán se atiene esencialmente a la confrontación de la bondad y la maldad. Ésta lo es tanto que nos la presenta torva, oscura y cruel, negada para cualquier entendimiento de la más nimia generosidad, y por tanto cargada de fetichismo gótico, vestimenta entallada, altísimas botas con gruesa plataforma, ojos desorbitados, ojeras marcadísimas, cráneo rapado. La primera lo es tanto que raya en la ingenuidad y la mansedumbre, la inadvertencia del sobajamiento y el abuso alevoso. Si con la exageración de los extremos, la fundadora de esta troupe aguascalentense se ha propuesto exasperarnos, tal propósito queda cumplido, pero con tal extremosidad arriesga la verosimilitud de su propuesta, que acaba diluyéndose en la contagiosa pachanga musical que brechtianamente desdibuja la diferenciación entre artistas y espectadores. La didáctica intención brechtiana por la reflexión más que por la provocación de la emoción, sino resulta contrariada u olvidada por lo menos aparece muy minimizada. La crítica brechtiana a las estructuras sociales de dominación palidece en el enfrentamiento mecánico de buenos y malos.
Fueron tres fines de semana de febrero –sábados y domingos- con nueve funciones a un ritmo aguascalentense que se antojaba insostenible, más con la participación unipersonal de M. Morán con La huída del girasol, de su autoría, y del grupo “Bocón” con Mundo Nocturno y Al agua patos.
Después conocí Mundo nocturno, de Teresa Valenzuela, nos ofrece una simpática crítica del quehacer artístico confrontado con el mundo de la farándula; el estudio, la preparación, y la dedicación frente al facilismo de la apariencia y la vacuidad temática, además de quienes sacan ventaja de los deslumbrados incautos que aspiran a encumbrarse sin esforzarse en ascender. También está presente la conformación –resignación—determinista, que sería una invitación a la valoración de los propios recursos. En el caso de la joven abeja, aburrida de su rutinaria vida diurna, y deseosa de la emoción de la vida nocturna, se tropieza con la realidad de no estar diseñada y construida para la oscuridad y la ausencia solar. Los cantos estuvieron muy acordes con el tema y su trama y la música los hizo muy contagiosos a la frecuentemente numerosa asistencia infantil.
Después de estas dos representaciones el encantamiento del público ya no lo vi tan fresco, la animosidad se acercó a una expectante condescendencia. Así aprecié el caso de La huída del girasol, que ante todo y más que nada suscita un profundísimo respeto por la honestidad y sinceridad escénica de Marcela Morán. Si de algo convence a cabalidad la artista es de la entrega de la vida, así fuera nada más la de un girasol –su girasol--, en cincuenta minutos de intensidad escénica. Morán deja en escena una contundente lección de que para convencer a un público, el intérprete tiene que comenzar por sí mismo, sin tratarse de empecinada autosugestión, mucho menos engreimiento. Muy pocos espectadores acompañamos el encanto de este esmeradísimo montaje unipersonal que ocupó tres viernes de febrero.
Con el juguetón título de Al agua patos, de Sandra Karina Romo Guerra, la provocación del “Grupo de Teatro Bocón” hacia la diversión resultaba encantador, sin embargo el discurso a favor del cuidado del agua y el señalamiento de su importancia apareció muy recitativo y reiterativo de argumentaciones en abundancia expuestas más por formulismo que con convencimiento. La sensibilidad infantil acusó esta característica. Entre los pocos espectadores que hubimos el sábado 20, fuimos más los adultos, algunos de los cuales retuvieron a los pequeños a lo largo de 45 minutos en el foro del Museo de la Ciudad. Tanto se le veían los trucos al mago que el engaño no sucedía.
La intersección queretana empezó en marzo y ha estado a cargo de “Atabal, grupo teatral” que dio nueve funciones con Noticias del imperio, adaptación puesta por Mauricio Jiménez de la novela de Fernando del Paso, a la que le vi un momento muy feliz y afortunado el viernes 23 de noviembre de 2007, en el Museo del Municipio de Guadalupe, Zacatecas. La muy adusta y especializada crítica de la XXVIII Muestra Nacional de Teatro aplaudió largamente y de pie las actuaciones de Ana Bertha Cruces, Carlota, y Ricardo Leal Velasco, guardavías. La profundidad que aquel espacio alternativo propició, mucho favoreció ese montaje que estrenaba, parcialmente, producción: la reproducción de la sala ferroviaria apareció encantadora. La misma a la que no le vi el mismo encanto en el Museo de la Ciudad. En el espacio zacatecano la visión quedaba largamente encañonada o entubada, sensación que esta vez no se reprodujo. La diversidad de intervenciones chuscas encargadas a R. Leal nos las brinda con un colorido y una chispa muy gozables, no obstante que su fisonomía –prolongada nariz puntiaguda, blancura de nórdico mexicano-- en nada le permiten caracterizar al presidente Benito Juárez. Las intervenciones musicales, tanto instrumentales, como cantadas, no amenizan sino hacen suceder parte de las tramas históricas que viven los personajes, pues incluso las trasladan para su reflexión en el s XXI. Que no haya ínfulas de realeza en esta Carlota poco o nada impide que conozcamos los altibajos emocionales de un personaje que históricamente se desvanece en la demencia y se extingue con el paso del tiempo. La mexicanización final de la princesa belga mediante el desfogamiento sentimental cantado resulta un muy disfrutable ahogamiento etílico de dolor popular.
Los estrenos de “Atabal” difícilmente harán historia, mejor les irá con el pronto olvido. El oso, de Anton Chejov, tiene la enorme dificultad de ser una obra muy puesta, mi memorable montaje referencial tuvo en la dirección a Manuel Puente Villa, con asistencia de Andrea Herrera, y en el reparto a Paulina O. Pérez, Hernando Somoza y Nahum Rodríguez, o sea, una plantilla muy solvente. En la función de estreno, Grigori Stiepánovich Smirnov no estuvo a la altura del enardecimiento que inspiraría Elena Popovna. Los aspavientos del Oso no proyectaron la exaltación que se sobrepusiera al barullo de los adolescentes llevados al Museo de la Ciudad a cumplir con Estéticas. Para galantear a la deseable dama la trama impone más que un romántico abrazo y pegado beso. Las amaneradas incomodidades de Luka, el atildado y modoso mayordomo, salpicaron de humor y simpatía un desarrollo en el cual la pareja en trance de renegado enamoramiento no logra capturar la atención que captura el sirviente. Cabe esperar la superación en el transcurso de la temporada que incluye los viernes de mayo.
Han sido las tres horas más largas de mi vida. Qué manera más pin… de perder $50.00, fueron algunas expresiones de los estudiantes llevados al estreno de Querido Diego te abraza Quiela. En las gradas del foro del Museo de la Ciudad fueron apretujados, pues el diseño del escenario anula la utilidad de los extremos de la gradería. Aún en el escenario, el texto de Elena Poniatowska, adaptado por Mauricio Jiménez, conserva mucho su carácter narrativo, la expresión epistolar de una remembranza, y los sentimientos suscitados por ésta. Vi una personaje encarnada por dos intérpretes disímiles. No vi ni entendí la motivación de la doble encarnación, ni algún propósito para la disimilitud. En algún momento se dice que la personaje que da título a la obra es pequeña y blanca, características que corresponden únicamente a una de las intérpretes. En otro momento es referida la gran talla que en realidad caracterizó al pintor guanajuatense Diego Rivera, condición que no corresponde a quien le da vida en este escenario, incluso no supera a una de las intérpretes. La calidad distractora de estas incongruencias es muy fuerte para apreciar la sobriedad de la atmósfera que acertadamente envuelve la remembranza sentimental y lastimera de los personajes. Como exposición/ilustración de un paisaje biográfico ficticio, el propósito queda cumplido, pero la discrepancia de presencias podría tener indeseables consecuencias, sobre todo porque nada aporta a la representación.
Estos cruzados se acercan al final de su andadura mejor recargados que aquellos peregrinos, apenas con una victoria en ocho muy sangrientos y calamitosos intentos que más dieron para la gloria de las letras y la imaginería que la celestial.

Un festejo por el contenedor de ideas

Miguel Ángel Herrera Oceguera
autorfx@gmail.com



“(…) lo que da vida al arte es más el proceso en curso que el producto expuesto.” George Yúdice.

“¿Puede negarse que la educación de la gente común es la manera más eficaz de proteger a las personas y la propiedad?. Lord Macualay.

“(…) los mejores libros son los que nos dicen lo que ya sabemos.”
George Orwell en voz de Winston Smith.



¿Qué es el libro y qué espacio ocupa en lo social? Es la pregunta que se detona luego del reciente festejo del Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor celebrado el 23 de abril, Festejo declarado desde 1995 por la Comisión para la Educación la Ciencia y la Cultura de la ONU (UNESCO por sus siglas en inglés). En este texto no es mi interés generar una respuesta a la pregunta, una tesis o disertación, lo que sí expongo algunos nodos culturales que me parecen relevantes donde convergen temas como la misma noción de “libro”, la política cultural y la formación cultural. Planteo específicamente dos fragmentos del todo: a) explorar la noción “libro” y, b) el libro como tecnología para la construcción ciudadana.
Desde que le hombre comienza a plasmar símbolos en distintas superficies exteriorizando ese instinto primigenio por fijar las ideas -las más antiguas que conocemos dadas sus características (roca, cuevas, lugares cubiertos) son las pinturas rupestres y los petrogravados- aparecen dos elementos esenciales que componen un libro: un o unos símbolos y una o unas superficies. Los primeros plasmados-fijados-contenidos en las segundas. Símbolos en superficies. Desde este origen y esencia del libro distintas maneras de laborar y producir cultura han explorado esa noción abierta de “libro”.
El libro es objeto y es idea. El objeto es ese libro que casi siempre es de papel y que se vende en las librerías, objeto que por cierto a algunas personas apasiona y/o obsesiona. La idea es esa noción de contenedor y unidad de símbolos, como por ejemplo lo es el libro electrónico (algo intangible, que se reduce a símbolos binarios convertidos a letras en una pantalla), o el audio libro (un libro sin hojas), el libro en Braille (un lenguaje plástico que se basa en realizar perforaciones en la superficie del papel que con las yemas de los dedos se interpreta), incluido el llamado “libro de artista”. Como noción ampliada de “libro” es interesante examinar el “libro de artista”: una exploración desde el arte que rescata la idea de contenedor de símbolos. El “libro de artista” puede existir en internet o materializarse conteniendo obra escrita, pintura, foto, video, etc., distintas maneras de arte. Un bello quehacer es “En la calle”, un libro de artista colectivo en el cual participaron artistas de muchas y diversas nacionalidades, incluidos artistas de Querétaro, el cual utilizó el tema discursivo “En la calle” para convocar (http://librodeartistacolectivoenlacalle.blogspot.com). En ese libro los artistas enviaron obra por correo desde todos los continentes, fue convocado mediante el internet por los Talleres Gráficos La Utopía Ambulante con sede en Topoztlán y que, de entra varias presentaciones, fue presentado en el efímero espacio para el arte contemporáneo llamado El Horno, Laboratorio de Artes y Ciencias al interior del Museo de la Ciudad en 2009.
Si el libro es una unidad de medida o un contenedor, la biblioteca es el almacén o el espacio que permite el acceso a los símbolos, y la librería y el internet (entre otros) el mercado.
¿Es válido hablar de libro si no es de hojas encuadernadas? ¿Qué otras formas puede cobrar un libro? ¿Deben las políticas públicas de cultura considerar la diversidad de nociones de libro y no centrarse únicamente a la más usual, que entiende que un libro es un objeto que tiene tinta en hojas encuadernadas?
El libro ha tenido distintos usos; para controlar, para liberar, para alienar, para distraer, para disfrutar, para entender, para hacer estimular los sueños… “El que controla el pasado –decía el eslogan del Partido- controla también el futuro. El que controla el presente controla el pasado.” George Orwell. Las prácticas de la narración del pasado (La Historia) en la política educativa o la llamada “formación cultural” en la política cultural, son industrias políticas que producen ciudadanía. Es interesante observar en el periodo posterior a la Revolución Mexicana cómo la política pública educativa y cultural de la mano de las industrias culturales (radio, editorial, prensa, música, cine y TV) se dieron a la tarea de “forjar” La Patria, unir ideas entorno a la clara identidad construida de “lo mexicano”, del Estado-Nación. Los medios de comunicación son fundamentales en la difusión de la producción simbólica que puede apuntar a la identidad Nacional, desde este punto de vista, no es difícil entender que en Francia desde los cuarenta el sector de las comunicaciones esté en el Ministerio de Cultura y Comunicación. Mirando de este modo al libro y tal y como se puede observar en la experiencia de las políticas culturales propias y ajenas y en distintos momentos históricos, podemos asegurar que este se constituye como un elemento fundamental para la construcción de ciudadanía. Los administradores de la cultura median entre la formación, la producción, los productores y los públicos culturales. Lo que en gran medida logra la política cultural es una educación sentimental que proporciona recursos cognitivos al individuo que le permiten entender y reforzar los lazos sociales, favoreciendo la gobernabilidad.
¿Qué estéticas son las que se impulsarán mediante la política cultural? Dependerá de la educación, ideología, y creencias de los políticos y los administradores de cultura. Como lo explica George Yúdice y Toby Miller en su libro Política cultural: “El valor proyectado por la hegemonía estética se basa, en definitiva, en una serie de exclusiones, claramente reconocidas como tales por quienes siempre salen perdiendo.” Y en ocasiones “(…) cuando se percibe que (ciertas) prácticas artísticas no contribuyen al orden prevaleciente, los actores hegemónicos se valen de la ley para invalidarlas.” La tesis contenida en el párrafo anterior se puede observar claramente en la película “Rock Pirates” dirigida por Richard Curtis en la que se muestra la historia de un grupo de locutores y periodistas en un barco pesquero acondicionado para que operara una radio pirata que solo programaba rock, contextualizada en una Inglaterra de los años sesenta, donde el rock no tenía espacios para difundirse pero donde todas las personas deseaban escucharlo. En la cúpula de poder inglés se llega a la conclusión de que esa nueva música fomenta el vicio, el libertinaje y otras formas de vida no deseadas para los ciudadanos, por eso el Ministerio de Comunicaciones diseña una ley que criminaliza las radios pirata con lo que las logran desaparecer.
¿Qué contenidos de qué libros han de ser impulsados desde la política cultural, en un verdadero impulso al desarrollo, que permita crear una sociedad crítica y multicultural como emergencia ante las crisis múltiples que vive México?

De cómo fomentar la lectura en los niños

Por Iris Mayumi Ochoa Herrera

En la celebración del Día Mundial del Libro

El 23 de abril se celebró el Día Mundial del Libro, con una magna celebración por parte del Instituto Municipal de Cultura, quienes ofrecieron un programa simultáneo en tres de las siete delegaciones de la capital queretana: Cayetano Rubio, Felipe Carrillo Puerto y Santa Rosa Jáuregui, con la participación de niños de diferentes escuelas aledañas.
Entre talleres en los que aprendieron como se escribe y publica un libro, funciones de títeres ofrecidas por el grupo Rosendo, conciertos didácticos a cargo del grupo queretano “Prodigiosa roots”, y teatro con Las sabandijas de palacio, los niños queretanos conocieron lo divertido que pueden llegar a ser los libros y la importancia que tiene la lectura en su desarrollo personal.
“Queremos fomentar con este tipo de proyectos el gusto por la lectura” señaló Paulina Aguado, directora del Instituto Municipal de Cultura, “el acudir a sus bibliotecas, por que es muy importante que se involucren con la lectura y que vean a la literatura como algo divertido” explicó.
México se une a la celebración, teniendo bajos índices de lectura per cápita, siendo el promedio nacional de 2.9 libros al año, situación que debe revertirse si se desea acabar con el alfabetismo que impera en México.
Unido a esto, podría creerse que las nuevas tecnologias han mermado en el interés de los niños y jóvenes por los libros, pero de acuerdo con la encargada de la Biblioteca Pública Municipal Gildardo Rángel Andrade ubicada en la delegación Cayetano Rubio, se han realizado diferentes programas para unirse a la era digital.
“Es a través de la proyección de documentales culturales y la implementación de una sala audiovisual que tratamos de acercar mas usuarios a la biblioteca” mencionó Maricarmen, registrando una estadística mensual de entre 1,500 y 2000 asistentes a partir de edad preescolar, y un acervo de 8 mil ejemplares de diferentes títulos y temas, siendo una de las cifras más altas en el municipio.
Por su parte, la Biblioteca Municipal Rosario Castellanos en Santa Rosa Jáuregui registra mensualmente una visita de 800 usuarios, quienes hacen uso de los 4,900 libros con los que cuenta, participando en actividades culturales de fomento a la lectura, programa que se realiza en todas las delegaciones.

Donación, parte fundamental de la biblioteca

Mención a parte merece la Biblioteca Pública Municipal Mariano Azuela ubicada en Felipe Carrillo Puerto, quienes reciben la presencia de entre 800 y 1,300 niños al mes pero con un acervo bibliográfico de 9,600 libros.
De acuerdo con Norma Angélica Olalde Capetillo, encargada de la biblioteca, la mitad del acervo bibliográfico fue donado por la comunidad, quienes han nutrido a las cuatro salas que ofrece.
“Tenemos un número importante de donaciones, en promedio son 4,600 los libros que la comunidad ha dado y los otro 4 mil pertenecen a la Dirección General de Bibliotecas” informó Olalde Capetillo.

La música tambien educa

El cierre del Festival Municipal del Día Mundial del Libro corrió a cargo del grupo de reggae y ska “La prodigiosa roots” quienes ofrecieron en la plaza principal de Santa Rosa Jáuregui un concierto didáctico en el que interactuaron con chicos y grandes.
En entrevista Vincent Velázquez, vocalista de la agrupación comentó que este concierto lo prepararon con la finalidad de acercar la música a los niños, con temáticas enfocadas hacía la niñez.
“Fue algo que salió al estar haciendo algunas canciones y nos llegó la idea de que sería muy padre interactuar con los niños y acercarlos al género que comúnmente se toca para los adultos” agregó.
Asimismo comentaron que el concierto didáctico lo seguirán realizando de manera alterna al proyecto que “La prodigiosa” emprende para todo el público, por lo que la banda integrada por Emmanuel Ruiz en el teclado, Jaime López en el bajo, Omar Rojas en la batería, Jorge Elizalde en la guitarra y Patricia Ordaz y Vincent Velázquez en las voces, se presentarán en el Cineteatro Rosalío Solano el 18 y 19 de junio.

Pies de foto
Los niños aprendieron cómo se escribe un libro.

Diario de Querétaro donó nueve libros para las nueves bibliotecas municipales con las que cuenta la capital.

El corazón de Querétaro latió al ritmo de la palabra escrita

Por Xareni López Serrano

El corazón de Querétaro, el jardín Zenea, plaza que suele pasar los días rodeada de personajes del comercio ambulante, caricaturistas, y vendedores de globos que dibujan sonrisas en los niños de la ciudad desde hace varios años; esta vez latió al ritmo de la palabra escrita que festejó con naturaleza de feria desde el jueves 22 hasta el domingo 25 de abril, el día mundial del libro; cuatro días en los que se dieron cita 25 mil personas, según Javier García Muñoz, Presidente de la Asociación de Libreros de Querétaro.

“Querétaro ocupa el primer lugar nacional de atención percápita por habitante en materia de librerías: existe una por cada 38 mil habitantes”, señaló Javier García Muñoz, en el marco de las festividades del día mundial del libro. También, aseguró que es Querétaro el más municipio con librerías, le sigue San Juan del Río y esperan pronto abrir una en Jalpan.

“Los gustos de los lectores son variados; sin embargo, la temática que más he vendido en estos dos días es la novela histórica, en particular Arrebatos Carnales de Fernando Martín Moreno, y las obras de Dan Brown; además de los libros de superación personal” compartió un librero mientras despachaba a sus lectores.
Mientras se recorría la plaza, cubierta de carpas blancas, en donde veinte, de los veinticinco libreros asociados de la ciudad promovían la lectura; las diferentes naturalezas literarias arrebataban miradas de chicos grandes; “¿Abue me lo compras?” se escuchaba quizá tan frecuentemente como “¿Mamá ya viste este libro?, es el que te decía”, frases que terminaban separando a uno o hasta cuatro libros del mostrador y eran metidos en la bolsa de compra o posados en las manos de un lector que no aguardaba llegar a casa para empezar a leer, y con ojos celosos se perdía entre la gente en busca de una banca desocupada para sentarse a leer.

A decir de la poca presencia visible de las librerías el pasado fin de semana, que no alcanzó a rodear completamente el jardín Zenea; señaló que este año está programado sumar otras cinco ferias del libro “la siguientes serán para el diez de mayo, día de la madre, el 25 de julio, aniversario de la fundación de Querétaro, septiembre, donde se venderán particularmente libros de historia, noviembre, día nacional del libro, y finalmente en navidad, por lo que no todas las librerías afiliadas de la ciudad saldrán en las seis ocasiones” agregó.

Respecto la baja de la venta de los libros del año pasado del 20 al 25 por ciento causada por la crisis económica, Javier García puntualizó que la implementación de ferias del libro más frecuentes y los talleres de lectura conforman estrategias y mecanismos para provocar el choque de los libros con la comunidad “por lo que esperamos resultados bastante gratificantes este año”.

“Promover la lectura no como un hábito, sino como una diversión” es el eje primordial de las ferias del libro programadas según anunció Javier García; quien asegura que los talleres han recibido buenos comentarios al incluirlos en las festividades, ya que son actividades complementarias.

En contraste, los talleres familiares de lectura reunieron a 250 personas durante los cuatro días, “poca asistencia en comparación con festivales pasados” afirmó Ángeles Hernández Muñoz, asesora independiente de promoción a la lectura de la empresa Lectorum; “hay que considerar que en ese entonces los niños estaban de vacaciones” matizó la invitada por el Instituto Queretano de Cultura y la Asociación de libreros de Querétaro.

Un ausente en la plazuela céntrica de la reciente feria del libro, fue la lectura pública, que a decir del presidente de la Asociación de Libreros la falta de tiempo fue la razón principal de su ausencia; quien asegura que esa actividad será una de las principales en la feria del día nacional del libro el próximo 12 de noviembre.
“Abriremos una invitación hacia los funcionarios públicos de primer nivel de Querétaro para que asistan y participen cada uno de ellos con tres minutos de lectura pública” señaló Javier García, quien reconoce que la mejor forma de promover una actividad tan valiosa como la lectura es íntimamente con el ejemplo.
Se les ve un semblante sereno a los libreros de la ciudad con el tema de la nueva era tecnológica que ha alcanzado ya la lectura virtual y descargas online que pudieran superar y desplazar a los libros tradicionales; el presidente de la asociación de libreros de Querétaro afirmó que “el cambio es inevitable pero contribuirá para formar mejores lectores, en Europa ya es un hecho que las editoriales comercialicen el ebook a través de librerías, y en México esto será una realidad total en una década”.

El color blanco ha sido hasta ahora la imagen de las ferias del libro de la ciudad y lo será hasta el próximo año, en donde las festividades serán vestidas de gala, indicó Javier García; quien además agregó que “con el cambio de imagen esperan hacer más atractiva la feria de libro y poder llegar a ocho ferias al año, en donde los renglones temáticos serán más marcados para aumentar la organización” finalizó el presidente de la asociación de libreros de Querétaro.

Con un sol metiéndose detrás de los edificios barrocos de la ciudad que cobijan al jardín Zenea, la última escena en donde abuelos leen los últimos renglones a sus nietos, jóvenes en compañía de amigos, señores que comen un aperitivo antes de llegar a casa, parejas que se regalan un beso al leer el título romántico de un libro; y los festejados libros despeinados por la lectura fugaz, se despiden de aquellas personas que se acercaron quizá por primera vez a su universo de letras y mundos imaginarios, en espera de volverlos a sentir abrir aquella portada que nunca describirá la valiosa historia que llevan dentro.

¿Como alfabetizar a nuestros políticos?

Cómo alfabetizar a nuestros políticos?



En fechas recientes, los queretanos percibimos la fetidez que es capaz de emanar nuestra clase política. Que nuestros representantes políticos, aquellos a quienes mantenemos con el pago de nuestros impuestos y elegimos a través de nuestro voto, sean personas carentes de moral nos agravia y genera natural desconfianza. El caso del ex diputado del PRD, sorprendido mientras robaba, nos obliga a pensar que si hoy es capaz de tales bajezas, ¿de qué fue capaz mientras disfrutó de fuero? Los numerosos militantes del PAN que oportunistamente se cambian al PRI, nos podrán dar mil argumentos, pero el cambio de color desdice mucho los elementales principios que les debieran caracterizar como profesionales en la política.

El movimiento nacional en contra de la existencia de los diputados plurinominales, por considerárseles una carga más a la ciudadanía; el amplio número de votantes que prefirieron ignorar al sistema de partidos con su voto blanco; la común expresión desfavorable del ciudadano hacia los políticos como Elba Esther Gordillo, como el “gober precioso” incluso la misma tacha al presidente Calderón, son muestras de una ganada censura al sistema político mexicano.

En el ámbito cultural se exhorta, veinticuatro horas de los trescientos sesenta y cinco días del año, a que los gobernantes atiendan al sector educativo como un área vital en la formación de buenos ciudadanos. El olvido en que nuestros gobernantes han dejado a nuestras escuelas ha dado como resultado el surgimiento de pillos de toda índole y ciudadanos del peor nivel cultural, al grado que no es posible distinguir a simple vista a un estudiante de la mejor universidad mexicana de un miembro destacado de los “zetas”: hablan, visten y se comportan igual, sólo que uno es rico y el otro vive de lo que le dan sus papás.

La educación en México es un fracaso medido y publicado por instituciones internacionales y esto se debe al mal papel de los políticos. ¿Cómo alfabetizar a nuestros políticos en el terreno de la cultura? ¿Cómo hacerles ver que el buen desempeño cultural de México es algo que a todos conviene, incluyéndolos a ellos? ¿Cómo lograr que emitan y cumplan leyes para todos los mexicanos y no solamente para los mexicanos pudientes?

Pero siendo objetivos, hay que agradecer que existen políticos que hacen bien lo que pueden. Nuestro gobernador, José Calzada, ya ha dado muestras de buen trabajo y la sociedad queretana debemos apoyarlo en sus futuros planes, y es que cada persona, según su educación posee un componente individual ético.

Distinguir al político que actúa de acuerdo con una determinada escala de valores, no importa si adquiridos en su partido o en las aulas, pero que busca el poder para ejercerlo para el bien de acuerdo con sus convicciones morales, de aquel otro político que no ve en el poder más que un medio para la consecución de sus intereses egoístas, debiera de ser una norma, que hoy no existe.

Por supuesto que distinguir a los buenos de los malos sería excelente, pero ¿quién sería el juez que aplicaría esta norma ética a los políticos? ¿La sociedad?

Junto a la ética individual que debiera de normar a cada político, coexiste la ética social, que consiste en los valores predominantes en nuestra sociedad mexicana, mediante los cuales actuamos la mayor parte de los hombres y mujeres llamados mexicanos. La vigencia de estos valores está condicionada por la historia y la cultura dominante, ambos seriamente disminuidos por las persistentes carencias educativas. Esto da como resultado una sociedad mexicana que no califica para normar al político en lo individual. La frase popular de que “cada pueblo tiene a los gobernantes que se merece”, es hoy día más contundente que nunca, debido a nuestra ignorancia para ubicar la luz del guía que nos saque de la situación de pobreza y violencia en la cual hemos caído.

Si bien es verdad que los políticos fallidos, al provenir de una sociedad carente de valores, reflejan coherentemente lo fallido de la ética social que segregamos cotidianamente, también es verdad que toca a ellos, en tanto que dirigentes de la sociedad, ser quienes impregnen a la colectividad de valoraciones éticas que estén en consonancia con los conceptos de justicia y equidad, a que tanto aspiramos. Educación y cultura, generarán una sociedad más crítica y civilizada, capaz de normar la ética de políticos capaces, a su vez, de gobernar mejor.



armandoariaslopez@yahoo.com.mx




http://armandoariasfotografo.blogspot.com

Rosendo me trajo hasta aquí

Por: Silvia Lira León

El día 23 de abril amaneció tarde, esa fue la sensación de estar en un sitio extraño, donde no se percibe ningún ruido desde la madrugada en que terminó el barullo la feria. El cielo sigue oscuro, como si nunca fuera a amanecer. Al mirar la hora ya son las siete, pocos vehículos transitan por la carretera, a los pies de mi balcón; poca gente camina por la acera de enfrente. Ya es hora de levantarse, de bañarse, y bajar a tomar un rico desayuno, ya que por los retrasos y las prisas del día anterior, no había probado bocado. Lo único que deseaba era dormir.
Un café cargado para empezar, luego un buen plato de chilaquiles verdes con frijolitos al lado, con su quesito, pa’ completar. Ah, qué delicia. Ahora sí estoy lista para continuar. Salgo a dar la vuelta de reconocimiento del pueblo: la plaza principal, la Misión franciscana, el quiosco, el Museo Histórico de la Sierra Gorda, los jardines con sus esplendorosos árboles, y rodeándolo, los imponentes contornos de la Sierra queretana. Jalpan de Serra es verdaderamente hermoso.
En la plazoleta Hidalgo, afuera de la biblioteca, se han colocado los tenderetes para el evento al que he venido a participar: la celebración del Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor; un evento realizado por la Red Estatal de Bibliotecas Públicas del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes en coordinación con todos los gobiernos municipales del estado de Querétaro. La inauguración corre a cargo del Presidente Municipal de Jalpan de Serra, acompañado por la Reina de la Feria de Jalpan 2010, el coordinador de los eventos de la Feria, el director de la Biblioteca central de Jalpan, y yo.
Nos acompañan muchos niños de varias escuelas primarias que cómodamente sentados presencian la representación escénica del cuento “Rosendo”. A cada uno de los niños se le obsequia un ejemplar del cuento “Rosendo” de Verónica Murguía, en una edición especial elaborada por el Fondo Editorial de Querétaro. Alrededor se ha colocado una pequeña feria del libro. Los niños pueden tomar el libro que quieran del puesto de la biblioteca para hojearlo o leerlo, y devolverlo a su lugar. Hay concursos de lectura, juegos colectivos y obsequio de libros para los participantes.
El taller “Mi versión de los hechos” tiene lugar en el interior de la biblioteca. Ahí colocamos al centro de las mesas los vasitos de agua y pintura, los lápices, los pinceles y crayones. Los niños llenan la sala con presencia. Vamos a hacer un libro. Repartimos las hojas de papel y los cartones para las pastas. Comenzamos escribiendo la historia de Rosendo desde el punto de vista de cada niño. Ellos ilustran sus portadas y escriben sus cuentos. Pasan los vasitos de pintura de un lado a otro, van los pinceles y los crayones por acá y por allá. Y yo también ando de acá para allá, por todos los extremos de las mesas llevando materiales y dando explicaciones. Ya me hablan de acá: “Oiga doña, ya no tenemos azul”; “Oiga, doña, no me quieren prestar el rojo”; Y ya me hablan de por allá: “Oiga doña, yo no tengo color verde”. No hay color verde. “Si, ellos tienen verde”; “Es que nosotros lo combinamos, ja, ja, ja”… “¡Maestra, me están copiando!”; “No manchen las sillas, no ensucien las mesas, no sean cochinos”; “Es que la biblioteca es de todos, verdad, maestra”; “Doña, me amarra mi cordón”… Es un gusto enorme ver a los niños trabajando en su obra, tan espontáneamente, tan contentos, tan creativos, compartiendo los materiales y discutiendo sus ideas.
Al ver a los niños marcharse con “su” libro en la mano, no me queda más que decir: muchas gracias a todos los que hicieron posible esta hermosa experiencia en todos y cada uno de los municipios queretanos. Gracias a Martha Favila, gracias a Braulio Segura, gracias a mi hermana Gaby, gracias a todos los niños de Jalpan de Serra que participaron en el taller, y sobre todo, gracias a Rosendo por hacerme tan feliz.
cronistadelportal@gmail.com

Fotos: Gabriela Lira.

Al lado de la verdad, viéndola con reservaa

Por José Martín Hurtado Galves

Al lado de la verdad. Viéndola con reserva. Junto a la presencia infinita de la multiplicidad del ser. Siento el ulular de la palabra muerte. El cansancio del silencio. La voracidad del objeto como imagen. Algo hay que no ha acabado de aparecer ante mis ojos. Hoy, percibo la vida como sensación; mañana, como certidumbre. ¿Qué diferencia hay entre lo que se siente y lo que se piensa, cuando hablamos de la vida?
¿Hay una sola verdad para definir la vida? Si es así, yo me quedo en el acercamiento. Con la referencia que sugiere los bordes de cualquier centro. La orilla también es una forma de estar presente. Ora desde la palabra, ora desde el silencio.
¿La incertidumbre también es verdad? ¿Qué tipo de verdad es la duda? Podría haber decenas de caminos para seguir el camino que nos guíe hasta el centro del laberinto. Los laberintos tienen muchas entradas, tal vez infinitas; pero pocas salidas, a veces sólo una. ¿No es acaso el laberinto una forma de vivir? Estar en el camino incierto siempre, avanzando sin saber que se retrocede. Retrocediendo, para poder volver a empezar.
La vida puede ser un laberinto, o una salida. ¿De dónde se sale? ¿Podría dejarse atrás la palabra? ¿Olvidarla para seguir viviendo? ¿Qué tipo de palabras hay que dejar de lado? ¿Con cuáles podemos estar seguros? La literatura está sedienta de creación. Toda palabra es creación. Es un tipo de verdad. Una forma de hacer aparecer el imago, la imagen, lo imaginario.
Pero qué imagen no es sólo una cara de la realidad. Tránsfuga infinita de perversidades que amoldan la mirada en espacios de cotidianidad. De nuevo la incertidumbre. Las miles de voces que acechan los pocos silencios sanos y salvos que me quedan. ¿A dónde dirigir el pensamiento cuando la realidad trata de imponerse? ¿Qué tipo de literatura puede hacerme aparecer en este caos?
Vorágine de pequeñeces. Tumulto de puntos y comas que aparecen en la velocidad del pensamiento. Interrupciones que destrozan la palabra más perfecta. Todo es siempre algo, o alguien. Un estar siendo de instantes inconclusos. Acomodándose a las posibilidades de la existencia.
Apagándose en la oscuridad que es luz imaginaria. Desenterrándose de la sepultura de los días idos. Ay, creyendo que el futuro está frente a nuestros ojos. Que la verdad es siempre nuestra. Que la ingenuidad nunca nos toca. Que la muerte es de los otros.
Dios mío, ¿de qué material estamos hechos? ¿Cuál es la arcilla con la que construimos nuestros sueños? ¿De qué palabras nos alimentamos para mentirnos? La verdad nos es necesaria, infinitamente; por eso la inventamos continuamente.
Siempre volvemos a la verdad. Regresamos a la incipiente primigenia idea de ser. Buscar en el recóndito silencio del pasado lo que fuimos. Ahondar en la oquedad de la mirada lo que podemos ser. Inquirir por lo que somos. No desistir de esta forma de estar siendo lingüísticamente existencial.
¿Qué podríamos hacer sin la verdad? ¿Cómo podríamos imaginar si no tuviéramos idea de que existe la verdad? Imaginar es transgredir espacios, tiempos, seres, realidades, verdades. Y los seres humanos no sabemos estar en una sola realidad. Buscamos entre los sueños, entre el pasado, en las voces de los otros, en nuestros infinitos silencios.
Pero la verdad no es para siempre. No es posesión particular de nadie. La verdad está hecha de espejos, reproduce lo que queremos ver. Se vuelve tersa a nuestro tacto, y áspera al de los demás. Con la costumbre, la volvemos mansa. Sin instinto. La verdad se vuelve civilizada. Su piel se acostumbra al vestido que está de moda. Su mirada aprende a ver sólo lo necesario. Sus pies se llenan de llagas de tanto estar sentada.
¿Cómo vivir con la verdad como sentencia? ¿Cómo dejar que los caminos conduzcan a una sola de sus apariencias? El ser humano es huella. Impronta que desciende hasta la palabra duda. No deja un solo rastro. Continuamente se llena y se vacía de palabras. El ser humano es infinito. Voz que irrumpe en él como trueno para romper cualquier definición que se ha agotado.
Sólo la orilla queda intacta. Al lado de las grandes verdades. Desde la posibilidad de la negación como salida. Sabiendo que no es para siempre. Mirando para dudar. Dudando para existir. Existiendo desde la certidumbre de que toda verdad termina por ser difusa.
Sigo en la orilla de la verdad. La literatura es una barca que puede conducir hacia cualquier parte. ¿A dónde se puede ir después de saber que todo es un mar de palabras, un remolino de silencios que hablan, un laberinto de voces muertas que pretenden ser verdad?

Al lado de la verdad, viéndola con reserva

La nauyaca
Blas C. Terán

El arte y la violencia

Basta poner atención a nuestro alrededor para descubrir lo que siempre ha estado frente a nuestra vista: una ventana con vidrios rotos, una portón de madera de manufactura antigua, una ciudad que pareciera inmóvil y que en estruendo se mueve.
Las cosas y los sucesos se esconden en la cotidianeidad y cuando aparecen ya no sorprenden de tan repetidos: narcotráfico, indígenas segregados, balaceras donde muere gente honesta que su mala suerte las pone justo en medio de la violencia, secuestros en todas sus modalidades, trafico y venta de registros personales en CD piratas al alcance de todos, robo organizado de vías férreas, las de don Porfirio para comunicar el país, por ex-representantes populares en cámaras de gobierno, fraudes, robos, asaltos, el cuerpo sin vida de una infante escondida bajo un colchón por días y días que expertos no descubren, pifias garrafales en la impartición de la justicia. Enlistar será interminable.
Tal vez la guerra contra la delincuencia no deba ser armada, tal vez las autoridades deben voltear hacia la formación en las artes. No alcanza con mostrar, sólo por distraer, espectáculos masivos con artistas verdaderamente baladíes, o donde se muestren las tradiciones, usos y costumbres, con el sólo fin de exhibirlas como divertimento. Poner atención en la formación de seres para evidenciar la sensibilidad es necesario.
Identidad es la palabra clave. La contemporánea estructura social y urbana muestra una progresiva pérdida de identidad que se refleja en una vida totalmente irracional y carente de sentido donde los valores se pierden.
No basta con estar informado, es necesario razonar la información a partir de los valores que nos conforman.
El que un escritor aparezca, en primera plana de los diarios o en la hora de mayor audiencia en televisión, presentando su obra, no es cotidiano y si se da, entonces sí sorprende y tal vez ofrezca datos históricos, territoriales y socioculturales comunes, que en forma individual, se razonen para acercarnos a una interrelación que integre un mundo sin provocaciones a la violencia.
Utópica la idea, poner atención a la formación de artistas para erradicar la delincuencia; dejar a un lado las exhibiciones intrascendentes y comerciales en plazas, jardines y auditorios, con el solo fin de divertir. Su costo en dinero es caro y que se paga con el erario público,
Provocar que la gente vire a formarse en las artes en estos tiempos es vital para que se integre la cultura contemporánea y se readquiera el sentido de pertenecía.
(…) estás harto de ese sonsonete estás harto de alternativas / sin sentido / pero hace bien salir te dices / recibir rayos de sol invernal que te calienten / los huesos / aunque sepas que lo que buscas no está en la ciudad / porque ella sólo quiere tu sangre y tu energía / para su sostenimiento y desperdicio. (Ricardo Castillo)