Por Iris Mayumi Ochoa Herrera
“Las mujeres que se desarrollan bajo la tutela del padre, se vuleven muy independientes y así era Antonieta”, mencionó Kathryn S. Blair, autora del libro A la sombra del ángel, que presentó el jueves en el Museo de Arte en el marco del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución y que retrata la vida de Antonieta Rivas Mercado, precursora del feminismo mexicano, promotora cultural e hija de Antonio Rivas Mercado, arquitecto y creador del Angel de la Independencia.
Esta novela más que ser un trabajo de investigación de un escritora, signficó para Blair un proceso de 20 años de indagar dentro de su propia familia. Y es que Kathryn está casada con Donald Antonio Blair Rivas Mercado el único hijo de este personaje destacado de la vida nacional.
Sin embargo, el proceso no fue sencillo, por que tener las fuentes de primera mano no le garantizaba que le fueran revelados los secretos de Antonieta, ya que de acuerdo con la escritora, en la familia de su esposo el nombre de Rivas Mercado era un tabú.
“Nadie hablaba de ella en la familia” explica Kathryn, “su nombre era un tabú, yo no tenía idea de que se había suicidado por que solo decían que había muerto en un sanatorio en París”.
Fue esta revelación lo que la llevó a investigar la vida de Antonieta, consultando personas muy allegadas como sus hermanas, quienes jamás se enteraron que lo que Blair buscaba era escribir una novela y agradeciendo tiempo después que lo publicó cuando ellas ya habían muerto.
La autora afirma que más que hablar del “famoso” suicidio de Antonieta, ocurrido en la catedral de Notre Dame Paris; lo que intenta dar es un panorama del México de principios del siglo XX, cuando la Revolución Mexicana comenzaba a gestarse, recurriendo así al anecdotario familiar.
“Cuento a través del padre de mi esposo, Albert Blair, sobre la revolución, por que él peleó en esta lucha ya que era amigo de los hijos de Francisco I Madero, esta es la parte biográfica y lo demás es novelado por que utilizo la vida de Antonieta para conocer lo que pasaba a su alrededor” relata la autora.
Asimismo entre las páginas del libro aborda la relación sentimental que existió entre Antonieta y José Vasconcelos, quien le había prometido el voto a la mujer en 1929 durante su candidatura presidencial y “ella se involucra al ver la posibilidad de ver que la mujer participara en las decisiones del país”, cosa que no ocurrió hasta 30 años después.
Otra de las acciones que emprendió fue la realización de salones literarios en su casa, en el que reunía a jóvenes universitarios para hablar sobre los nuevos escritores, en las que participaban figuras como Xavier Villaurrutia.
¿Por qué una mujer con tantos proyectos decidió quitarse la vida?
“Yo fui varias veces a Notre Dame a tratar de encontrar una respuesta, y a pesar de que era una mujer muy comprometida, era una mujer frágil, jamás encontró un verdadero amor, alguien que verdaderamente le correspondiera. En el último momento cuando Vasconcelos pierde la elección y sus sueños se terminan, tal vez se sintió vacía por que ya había dado todo lo que podía, aunque solo tuviera 30 años”.
Su trágica muerte inspiró la cinta México-francesa “Antonieta” (1982), dirigida por Carlos Saura, la cual no fue del agrado de Kathryn Blair, ya que solo se habla del suicidio de la promotora cultural. “Para mi lo mas importante de Antonieta es lo que logró, lo que ella aportó a México” señala.
Para reivindicar esta situación, Kathryn menciona que se encuentra en proceso la realización de una nueva película, basada en su novela y que por lo pronto se están eligiendo a los productores de la misma.
A la sombra del Ángel
Blair indica que la difícil relación que existió entre Antonieta y su madre, la llevó a desarrollarse en el ambiente de su padre, quien tenía entre sus preocupaciones la construcción de un enorme monumento con el que se conmemorara el Centenario de la Independencia de México.
En 1910, dice Kathryn cuando Antonieta contaba con tan solo 10 años, el Ángel de la Independencia se inauguró, dato que rompe con el mito de que había sido la hija de Antonio Rivas Mercado la modelo de esta columna.
“Incluso el Presidente de la República Felipe Calderón, durante una exposición montada por el INBA sobre Antonieta, dijo que él siempre había creído que ella había sido el modelo del ángel, pero se dio cuenta que era imposible y que ahora la consideraba el Ángel Nacional”.
Este nombramiento para Kathryn y Donald significó mucho, por que de alguna manera por fin se le había dado el reconocimiento oficial “por que casi ningún contemporáneo la menciona”.
A Antonieta Rivas Mercado se le atribuye la fundación del teatro Ulises, precursor de la actividad teatral contemporánea, el financiamiento del patronato para la Orquesta Sinfónica de México bajo la dirección De Carlos Chávez, precursora del Instituto Nacional de Bellas Artes y mecenas de personajes como Andrés Henestrosa y Salvador Novo.
El único hijo de Antonieta es Donald Antonio Blair Rivas Mercado quien actualmente cuenta con 90 años de edad, y que gracias al libro escrito por su esposa, pudo ver a su madre de dos formas completamente distintas.
“Veo a mi mamá en dos formas: primero como mi madre, en el papel de quien cuidó a su hijo y su educación y después de que sale el libro de Kathryn me comienzo a dar cuenta de que mi mamá hizo una gran contribución al desarrollo de México” comenta Donald.
¿Antonieta estaría orgullosa de lo que es hoy el país?
“Yo creo que sí” añade Blair, “lo que ella soñaba era que la mujer mexicana tuviera una presencia fuerte en México, su anhelo era educar a la mujer y que gusto le daría ver a las mujeres que hoy en día están trabajando en todos los ramos, que van a la universidad y participan en la vida política de México”.
Por último Blair asegura que tiene pensado escribir un cuento sobre el arquitecto Antonio Rivas Mercado y la construcción del Ángel de la Independencia, ya que es una historia que todos los mexicanos deberían conocer.
lunes, 10 de mayo de 2010
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