“La Virgen de Guadalupe, una imagen que ha hecho más por la formación de la idea y la conciencia de nación que todos los mitos oficiales y oficialescos que han propagado los sucesivos gobiernos...” Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, 1982.
El Estado Nacional Mexicano, heredó del virreinato de la Nueva España, muchas de las formas, usos y costumbres de esa entidad política. Hizo suyo el poder de convocatoria que el Tepeyac y la tilma de Juan Diego, ahí expuesta, tenían sobre la población y, así, la Imagen de Guadalupe está presente en distintos sucesos de la Historia Nacional.
El recorrido se inicia con una reproducción del estandarte guadalupano utilizado por Miguel Hidalgo en el inicio de la guerra de Independencia; esta pieza actualmente forma parte de las colecciones del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec. La litografía, realizada desde un globo aerostático por Casimiro Castro, retrata el traslado solemne que tuvo el estandarte desde la Parroquia de Indios a la Colegiata de Guadalupe, último evento que de manera conjunta, realizaron el poder temporal y espiritual de México. Después de esa ceremonia se proclamó la separación definitiva entre Iglesia y Estado.
Resaltan las cromolitografías que agrupan varios objetos, recuerdos de la Independencia, a manera de un altar laico devocional. En ellas se representan armas, banderas e instrumentos utilizados por héroes y caudillos de la etapa libertadora y, en todos ellos sobresale la efigie de Guadalupe.
La Virgen del Congreso, vera efigie del Sagrado Original, presidió las sesiones del primer congreso como “patrona de México”. En la parte posterior del lienzo se lee una leyenda que da fe de su labor como imagen tutelar en aquellas sesiones.
Además de la Independencia de México, la Revolución mexicana ha sido la otra gran gesta armada a la que se ha enfrentado el Estado mexicano. En esta etapa es posible encontrar, también, la presencia de la Imagen Guadalupana.
Hoy estamos inmersos en los festejos del bicentenario de la Independencia. Sin embargo, hace cien años hubo muestras pictóricas de su propio aniversario. Ejemplo de ello es una singular composición alegórica en la cual se observa al cura Hidalgo ondeando el estandarte con la Imagen de Guadalupe y al general Porfirio Díaz acompañado de la personificación de la república liberal.
Hoy, como ayer, la Imagen Guadalupana está presente en el imaginario colectivo mexicano, como elemento aglutinador de nuestra nacionalidad
lunes, 10 de mayo de 2010
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