lunes, 10 de mayo de 2010

Patrona del Reino. Implicaciones políticas novohispanas

PATRONA DEL REINO. IMPLICACIONES POLÍTICAS NOVOHISPANAS

En la Nueva España, los poderes civil y eclesiástico funcionaban como uno solo, por lo que no es de extrañar que el gobierno virreinal tuviera una marcada influencia religiosa.
Los mensajes de tipo político-social eran expuestos en los púlpitos: múltiples ejemplos de la oratoria sagrada son prueba de variadas construcciones alegóricas que mostraban a la Imagen de Guadalupe como un emblema de identidad colectiva.
En un relieve en madera, que ilustra la aparición de la Virgen de Guadalupe a un grupo de indígenas, resalta la utilización de la frase Non fecit taliter omni nationi (No hizo cosa igual por ninguna otra nación). Este mote es el Salmo 147 y fue aplicado en el año de 1678 para enaltecer a la efigie mexicana. La frase tuvo gran aceptación y pronto acompañó a casi todas las imágenes guadalupanas.
Las obras conocidas como “pinturas de jura” funcionaban como dispositivos sociales y jurídicos. Ante estos lienzos, de tipo alegórico, los servidores juraban lealtad y buen desempeño en sus actividades. En estas pinturas se puede apreciar la Imagen Guadalupana posada sobre el escudo mexicano (el águila devorando una serpiente sobre un nopal), flanqueada por las distintas alegorías políticas de las entidades que la reconocen como patrona: Nueva España, como una mujer indígena; España, como una mujer coronada y vestida armiño; América, como un indio ataviado de plumas con arco y flechas.
El momento de unión más claro entre la política novohispana y la Virgen del Tepeyac es, tal vez, el reconocimiento pontificio del patronato guadalupano sobre la Nueva España otorgado en el año de 1754 por el Papa Benedicto XIV. Esta celebración ha sido calificada como la fiesta más grande de todo el virreinato. La imagen que retrata el acontecimiento, de manera alegórica, es la estampa realizada por los hermanos Klauber, grabadores alemanes, En la que está la Virgen rodeada de mártires, profetas, patriarcas, santos y santas que le ofrecen coronas y palmas. A sus pies se encuentran las alegorías de Roma en la figura del Papa, y de la Nueva España en la de una india noble.
En el desarrollo de la iconografía guadalupana se realizaron imágenes por demás sugerentes, como el lienzo titulado San Miguel arcángel con el estandarte guadalupano, pintura que prefigura a Hidalgo, el Padre de la Patria, al inicio de la gesta independentista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario