lunes, 22 de marzo de 2010



El arte, la sociedad y el contexto estan inevitablemetne sumergidas en y para la cultura.
La Cultura atañe los usos, costumbres y tradiciones de una sociedad, de un contexto en especifico de un tiempo y de un espacio.

Barroco, Suplemento Cultural, publicado cada domingo en el Diario de Querétaro tiene como pricipio llevar hasta los queretanos, a traves de la palabra y la investigación , un trabajo que empalme las riquezas culturales de nuestro Estado asi como la vision de nuestra gente, de nuestro pueblo, de nuestra historia y nuestro tiempo.

Comparte con nosostros el fruto del trabajo, la cultura y el arte.






El bailarín debe identificarse con su trabajo individual: David Barrón Imparte taller coreográfico en el Cenadac



Por Eréndira Lumbreras
Foto: Nayeli rosas


Con la finalidad de transmitir ideas, sentimientos y emociones a través del cuerpo es que el coreógrafo chileno David Barrón muestra las inquietudes del ser, del yo y del ahora a bailarines estudiantes de primer y segundo año del Colegio Nacional de Danza Contemporánea. Con este taller, que se llevó a cabo en nuestra ciudad las últimas dos semanas, Barrón busca cuestionar lo que uno es en el presente y saber si eso que es, es siempre lo que se quiso ser, así lo explicó en entrevista. “Para mi era importante que las bailarinas expresaran en el baile su individualidad y su experiencia, para que así mostraran a los demás, a través de la comunicación corporal, lo que significa ser danzante”.

David Barrón director, bailarín y coreógrafo ha recibido premios por sus diversos trabajos, uno de ellos, “Alergia”, con la cual obtuvo el premio nacional de composición coreográfica convocado por Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA)- Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) “Miguel Covarrubias”, en 2007, influenciado por distintos tipos de danza, en especial la africana]; actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (FONCA-CONACULTA).

Es con la intención de celebrar el Día Internacional de Danza, que el Centro Nacional de Danza Contemporánea trae para el público de Querétaro las coreografías resultado del trabajo con Barrón, del 13 al 17 de abril en el Museo de la Ciudad a las 20:00 horas.
La obra trata de provocar estímulos, sensaciones en el espectador y pretende, comenta Barrón, que el espectador hile y cree su propia historia. Es entonces que la experiencia de las bailarinas ha hecho que la obra muestre a partir de sus visiones y recuerdos el ser y el soy. Para el coreógrafo es importante que el bailarín se identifique con su trabajo individual “la coreografía es parte de un juego, el juego de encontrase, de saberse, de identificarse, de hallar en la expresión corporal la comunicación del arte”, abunda.

“Los elementos se fueron presentando en el trascurso de las prácticas, hay movimientos de pingüinos, palabras entre otros que han fluido y uno de los retos tanto mío como el de las bailarinas es hacer de ello algo coherente” refiere que el hacer corográfico pende mucho de quien lo interpreta y lo representa.
Por otro lado, en el del espectador, Barrón hace referencia a que la danza contemporánea está pasando por un momento en que el ajetreo de la ciudad y el tiempo apresurado han hecho que el público se encuentre presa del letargo, sobre todo en sus ratos libres, y explica que la presencia tanto en la comunidad, como la difusión influyen en el público.

La danza, manifestó, te permite soñar, recordar; te despierta sensaciones que otro tipo de arte no puede hacer; “la danza contemporánea es estar buscando el lenguaje, tanto gestos, formas, movimientos; es investigación; es como una pintura, de repente ves unas rayas que expresan algo, una sensación”.
En cuanto a su proceso creativo, David Barrón afirma que para montar una coreografía, trata de no casarse con una tendencia o corriente, el aprender y desaprender le permite encontrar, crear y liberar su creación artística.

Los milagros existen: Luis Eduardo Aute

Entrevista con el cantautor en su paso por Querétaro

Por: Sara María Arana Figueroa.

Luis Eduardo Aute, “un caso único en España” como lo denominan sus más acuciosos biógrafos está entre nosotros. Acude a una cita pendiente con el público de Querétaro y en una entrevista íntima .Casi téte a téte nos habló de sus tópicos recurrentes en más de cuatro décadas de carrera como autor, intérprete y compositor. Se refirió también a su actual relación con Dios y a ese espejismo llamado libertad sin olvidar una visita a la canción de autor en la Francia de los años 60. “El amor, la muerte, el misticismo y la vida son temas eternos que a todos los artistas de todos los tiempos han despertado la curiosidad. Puede ser que yo le haya dedicado un poco más de tiempo al amor, a la muerte y a Dios. Son motivos que cada vez me merecen mayor reflexión, en el sentido de que ya voy teniendo una edad, unos años y me va quedando menos vida. Entonces me interesa saber por qué estamos aquí, por qué vine aquí, qué es lo que tenía que hacer, qué es lo que tenemos que hacer todos, preguntar un poco por la razón de vida, de ser y del amor y de qué se trata todo esto. Es para mí fundamental reflexionar sobre estos temas y también de cuando en cuando, alguna frivolidad”. Luis Eduardo Aute, inició con sus primeros temas a mediados de los 60 y por aquellos años algunos monstruos de la canción de autor calaron hondo en él: Jacques Brel, Georges Bressans, Léo Ferré, sobre todo. “Eran los primeros autores-intérpretes en Europa. Consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, la época de los existencialistas y por ahí en las cuevas aparecieron una serie de poetas que además eran músicos y cantantes. Fue el primer contacto que tuve con otra manera de entender la canción. Había intencionalidad poética y de contenido en las canciones. La canción podía ser tan bonita, tener tanta dignidad como un buen poema. Me despertó la curiosidad por conocer más artistas en esa onda”.
En este tour verbal Luis Eduardo trae a Los Folcloristas, Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra. “Empecé a escuchar sus canciones para ver cómo se expresaban personas de distintas culturas intentando convertir a la canción en expresión poética y además sensible a la realidad que estaban viviendo. En Estados Unidos ya tiempo después llegó Bob Dylan (The times, they are a changing), entre otros poetas muy comprometidos con la situación política de su momento. De ahí surge un poco esa canción poética que deviene en canción de denuncia para expresar la disconformidad de situaciones complejas y represivas. En España también ocurría lo mismo. No había libertad de expresión y únicamente a través de las canciones uno podía convocar a la gente para juntar voluntades. Esencialmente no era la política lo que me acercaba sino el poder convertir el fenómeno canción en una disciplina de tanta categoría como el teatro, la novela o la poesía, porque se le consideraba un subgénero, la hermana pobre de las artes y a los que la escribían ni muy poetas ni muy músicos y eso es un tremendo error. En mi opinión escribir una canción es casi lo más difícil porque en poco tiempo hay que contar bien una historia, con vuelo poético, respetar la métrica y que a quien la escuche le parezca algo normal y sencillo. Creo que de las Bellas Artes, la canción es probablemente la más relevante al contrario de lo que históricamente se le ha considerado”.
Aute ha sido un artista que no realizó giras, ni dio conciertos no obstante grabar discos porque esa condición impuso a la discográfica de su país ya que se dedicaba de lleno a realizar exposiciones de su obra pictográfica. Ahora queremos conocer su sentir respecto de su tan anhelada visita a nuestro país:” Me parece fascinante de verdad. Tuve ocasión de venir a México muchos años atrás cuando escribí Rosas en el mar que se hizo muy popular y Aleluya No.1 no cantadas por mí sino por Massiel. Me proponían venir a dar conciertos en América Latina en general y a México en particular, pero no vine porque me limitaba a trabajar en mi estudio. Lo de hacer canciones era algo que hacía como de segunda mano, grababa discos pero no daba conciertos y así muchos años. La primera vez que salía a un escenario fue en el año 78 y esta canción Rosas en el Mar es del 66. Cuando por fin vine a México fue al Teatro de la Ciudad y me sorprendió ver que hubiera tanta gente que conociera mis canciones, porque no salieron muchos de mis discos, sin sonar en la radio y cuando he ido dando conciertos el primer sorprendido soy yo. Me parece que los milagros existen y ésta es la comprobación”.
Es el momento ahora de hablar de la libertad, de esa que el cantó como un derecho de la humanidad: “Venimos al planeta tierra sin que nadie nos haya consultado. Aquí estás. Yo no he venido libremente. Te puedes ir libremente, eso sí (risas). Es la única potencialidad que Dios Todopoderoso no puede hacer: suicidarse. Ese espejismo que llamamos libertad no deja de ser una utopía y evidentemente el ser humano nunca será libre plenamente. Creo que muchas motivaciones para seguir viviendo y una de ellas es ese espejismo de intentar luchar por la libertad. Rosas en el mar es una canción muy simple, muy ingenua y muy abierta de conceptos”.
Ahora nos refiere Luis Eduardo que el inglés es su lengua materna, “hace ya años que edité el disco Invisible y además se metían conmigo: ¿porqué cantas en la lengua del Imperio?”; yo dije: bueno una cosa es que lamentablemente la hable Bush pero también la hablaba Shakespeare y hay una pequeña diferencia. Estás colonizao ya, me reiteraron” Y luego de las risas, nos acordamos de la musiquita visitante (All I have to do is dream), en su canción Slowly que él bautizó en francés como Doucement y a propósito de la lengua gala añade: “he escrito un par de canciones nada más una de ellas dedicada a los surrealistas en A día de hoy.”
Por fin podré saber si aquel pequeño Aute vive hoy sin Dios, a la solemnidad de mi pregunta: ¿Cómo es su relación con Dios?, me contesta imperturbable al tiempo que nos estalla en carcajadas: “Había que preguntárselo a Él”. Todavía mortificada por la respuesta suplico: Solo que si lo hago ya no lo podría publicar. Entonces inicia una disertación tan fascinante como prohibida: “Podríamos estar hablando de eso el día entero y no llegaríamos a ninguna conclusión. Pero soy creyente. Soy creyente. No en el Dios… soy totalmente anticlerical. Creo que el peor enemigo de Dios es la Iglesia. Una cosa es el concepto de Dios y otra cosa las iglesias en general que son la administración, el negocio, la institución. Eso no tiene nada que ver con lo que yo entiendo que debe ser eso que llamamos Dios. Desde mi punto de vista no difiere mucho del concepto del Yo. Eso se me ocurrió ahora -susurra-“ y reímos. Al punto recupera el ánimo “no soy ateo, no soy ateo”. ¿Ya no es ateo? Porque en su biografía dice qu…”
“¡Sí, fui ateo pero era muy pequeño! Me hacía preguntas sobre la existencia de Dios y las trasladaba a los curas de mi colegio y si era conflictiva me desarmaban y me enviaban a hacer ejercicios espirituales para arrepentirme de mis dudas y mis preguntas. Dije entonces que no vuelvo a ir a la iglesia en mi vida, ¡nunca más en mi vida! Y ahí sí me descargué de cualquier tipo de fe. Hasta que muchos años después, ya con una serie de experiencias, retomé esas dudas otra vez y de una forma no entiendo quién pueda mantener una teoría atea de la realidad, porque la propia palabra teoría lleva implícita “theos” ¡y no me piques porque ya andamos y no acabamos!”
Aute nos deja reflexionando sobre su develación del misterio de La Trinidad y nos advierte: “pero eso no lo pongan porque van a decir: éste está loco”. Pero continúa: “sin el Yo nada existe porque cada uno de nosotros cuando nace crea el universo”. Nos despedimos de Luis Eduardo totalmente “autistas” a la espera de escuchar una selección de canciones y al preguntar, casi exigir Rosas en el mar como parte del repertorio para Querétaro repone: “Rosas en el mar pues… supongo que no… ¡que no puede faltar! ¡gracias! Espero y haré todo lo posible por estar a la altura de vuestro aprecio”.


N. de la R. Con mi gratitud a Margarita, Liz, Erika y Marco.

Los mármoles queretanos del Palacio de Bellas Artes









"Pérgolas de los años 30s, que albergaron a la Librería de Cristal, en su sucursal de la Alameda."


Teatro principal derrumbado para continuar 5 de mayo.

La foto tieNe una leyenda que dice “Teatro nacional, Mex.”


Los mármoles queretanos del Palacio de Bellas Artes

“Los talleres de Santa Julia, propiedad del señor licenciado Huacuja y Ávila, cuentan con las sierras más grandes que hay en el país, lustradoras mecánicas, cortadoras, sierras de disco y otros elementos accesorios que forman una instalación magnífica, perfectamente capacitada para alta producción de trabajos de revestimiento y pavimentación de mármol. Fue en esos talleres admirables donde fueron labrados todos los mármoles de Querétaro empleados en el Palacio de Bellas Artes. Los ingenieros Rodolfo Pérez y Miguel de J. Bernal, contratistas de obras en gran escala…proyectaron y ejecutaron la construcción de los tragaluces en el piso del Gran Hall, construyeron las estructuras de las escaleras al Museo y las lozas de varios de los entrepisos del Gan Hall y de los cubos de los elevadores, tragaluces en el techo del escenario, tragaluces en los entrepisos de los elevadores y en las banquetas del vestíbulo para carruajes, y en el invernadero.” Así rezaba la nota del periódico “El Universal” publicado los años 30’s. La presencia de los mármoles queretanos en tan ilustre sitio, debiera de ser un aliciente para fortalecer nuestro mercado interno, valorando y consumiendo lo propio.

Hasta el siglo XIX, la cabecera de la Alameda Central de la capital del país estuvo ocupada por el convento de Santa Isabel. Solamente un callejón dividía la zona conventual, un trazo urbanístico semejante en nuestro convento de San Francisco del que subsiste ese callejón con el nombre de Andador Libertad. La Paz porfiriana necesitó de nuevos espacios para el entretenimiento, por ello proyectó un nuevo Teatro Nacional, que situado al frente de la Alameda, daría esplendor moderno a esa Ciudad de los Palacios. La guerra detuvo el proyecto pero los herederos de la Revolución acondicionaron la estructura abandonada para inaugurarla en 1934 como sede del Instituto Nacional de Bellas Artes. Durante la edificación del Palacio de Bellas Artes fueron encontradas una piedra de sacrificios esculpida con una serpiente emplumada, que ahora podemos ver en el Museo de Antropología. El convento databa del siglo XVII cuando las monjas del convento de Santa Clara promovieron la creación de una nueva casa. Entre 1676 y 1681 se edificó una iglesia que se localizaba en lo que hoy es la portada oriente del Palacio y parte de la plaza fue convertida en bodega y fábrica de sedas. El convento, una vez fraccionado sirvió como casas de vecindad durante el resto del siglo XIX. El Teatro Principal, inaugurado en 1826 en la calle de Vergara (hoy Bolívar) era el foro más famoso. Ahí se estrenó el Himno Nacional Mexicano y se ofrecieron funciones de teatro, tandas y óperas. El Teatro Principal fue demolido en 1901 para abrir la calle de Cinco de mayo hasta llegar a Santa Isabel, donde se construiría un gran Teatro de Opera. Derrumbe similar sufrió nuestro Cine Goya en Querétaro, cuando sucumbió para abrir paso a la calle 16 de Septiembre, a la altura de Avenida Juárez. Volviendo al Palacio de Bellas Artes; el proyecto más sobresaliente fue presentado por el arquiteco italiano Adamo Boari (Ferrrara 1863-Roma 1928), quien había trabajado en Brasil, Chicago y Nueva York, estableciéndose en México para la realización de su proyecto para el Palacio de Correos de la Ciudad de México. La fachada del Palacio lo dividió en tres cuerpos. En el central destaca el magnífico pórtico con su columnata de mármol de Carrara. En la parte superior se halla un gran tímpano, en el que destaca el conjunto escultórico del italiano Leonardo Bistolfi (1859-1933) con una figura central femenina que representa La Armonía, rodeada de los estados del alma musical: dolor, ira, alegría, paz y amor. En el resto de la composición destacan los remates ondulantes de Boari cuya concepción Art Nouveau, se observó en la Pérgola que estuvo a un costado del Teatro, dentro de la Alameda que albergó un mercado de flores y la Librería de Cristal hasta 1973. En los cubos que rematan el escenario Boari proyectó colocar cuatro Pegasos que realizó el catalán Agustín Querol (m. en Madrid en 1909). Los pegasos fueron instalados en el Zócalo, pero regresaron con nuevos pedestales al frente del Palacio para enmarcar el cuadrángulo de la plaza. Para 1929 se reiniciaron los trabajos hasta su culminación siendo el responsable del proyecto el arquitecto Federico Mariscal (1881- 1971), quien edificó el Teatro Esperanza Iris. En esta ocasión el estilo del edificio respondería también a un interés moderno traducido en las formas geometrizantes del Art Decó. Este cambio de estilo explica la sensación indefinida que el espectador percibe al cruzar las puertas de hierro e ingresar al mundo marmóreo, donde se combina el rojo queretano de las columnas con el negro de la escalinata central y el granito noruego de las laterales. La sensación de lujo de la sala del Teatro lo ofrece el gran telón de cristales opalescentes en los que se dibujan los volcanes mexicanos encerrados en miles de piezas. Este telón fue diseñado por Gerardo Murillo (1875-1964) y realizado por la casa Tiffany de Nueva York para servir de cortina incombustible. Ese telón de vidrios es artísticamente iluminado antes de las funciones del Ballet Folklórico de Amalia Hernández, para semejar desde el amanecer hasta el anochecer del Valle de México.

En los costados y columnas también brillan los mármoles acremados de Yautepec y verdosos de Oaxaca que enmarcan el finísimo arco del proscenio proyectado y realizado en Budapest en los talleres de Géza Maróti. En él se describe la evolución del arte teatral. Siguiendo su línea ascendente la vista pasa por los arcos estructurales del centro de la sala y llega hasta el plafón de la Galería, también obra de los húngaros, donde las musas rodean a Apolo para formar un vitral de luz variable. Durante su inauguración, en 1934 se representó La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón, poco después fue el escenario donde Carlos Chávez desplegó sus matinés dominicales y alojó a la Sinfónica de México, temporadas de ballet y de ópera, siendo la Unidad Cultural del Bosque, y el vecino Teatro Hidalgo, los escenarios para teatro. Detrás del cortinaje se encuentra toda una maquinaria teatral que involucra a cientos de personas para ofrecer funciones operísticas y musicales. A cien años de proyectado, el interior del Teatro podrá parecer pequeño con su aforo de cerca de dos mil espectadores, pero para los artistas, presentarse en Bellas Artes es un privilegio casi siempre destinado al mundo de la "alta cultura", aunque en ocasiones también aloja manifestaciones populares.

armandoariaslopez@yahoo.com.mx


Edgar Vázquez “El milagro”
Corazón cantando al cielo.
Oleo/ tela.
2009

Centro de Arte Bernardo Quintana, de la UAQ
Permanencia hasta el 30 de abril

Nos ha limitado la falta de espacios teatrales: Franco Vega

Reabre La Cartelera con nueva sede y festejos por el Día Mundial de Teatro

Por Margarita Ladrón de Guevara

Hace cuatro años, el espacio teatral La Cartelera, ubicado en Allende y Morelos cerró sus puertas por varias razones. Una de ellas fue la comisión que le encomendaron a su director, Franco Vega, de coordinar los festejos por los primeros 50 años de vida de la compañía universitaria Los Cómicos de la Legua, mismos que se llevaron a cabo durante todo 2009 y que culminaron el 5 de septiembre de dicho año.
Y hoy, a punto de jubilarse de la UAQ y libre de otras responsabilidades más que de llegar a actuar en su doble papel en La secreta amistad de son Juana y Dorotea –uno de ellos es Francisco de Aguiar Seijas y Ulloa-, Franco Vega festeja el Día Mundial del Teatro reabriendo La Cartelera, el próximo sábado 27 de marzo, aunque ya festeja desde hoy con el Coloquio Del Día del Títere al Día del Teatro, precisamente juntado ambos festejos y llevando a la escena casi 20 obras ya sea en lectura dramatizada o montadas y actualmente en cartelera.
En el Coloquio participan compañías locales como Arteatral CUT, Vestalia, Grupo Retroarte, Barón Rampante, Cómicos de la Legua y Proyecto Abaco. Las sedes serán el Museo de la Ciudad, el Mesón de los Cómicos de la Legua, La Casa del Faldón y el Centro Cultural La Vieja Estación.
En este marco, La Cartelera convocó a diferentes escuelas de titiriteros a la mesa de discusión sobre las experiencias en México y la posibilidad de abrir una escuela de títeres aquí, cuya sede sería el ex convento de Santa Rosa de Viterbo una vez que sea ahí el Centro Estatal de las Artes. Integrarán la mesa, que se llevará a cabo en la Galería Libertad el 27 de marzo desde las 10 horas, Carlos Converso, de Jalapa, Raquel Barcena, Miguel Angel Gutiérrez de El Festín, Guadalajara, y César Tavera, presidente de UNIMA; Rafael Cursi de la Escuela de Titiriteros del Teatro San Martín de Buenos Aires; Alain Lecucq, de escuelas europeas de títeres; Narres Majd, de Irán, Diego Ugalde de Escuela de la Vida y Elvia Mante, de Baúl Teatro de Monterrey.
Ese día, a las 18:30 horas, inaugurará El Globo, en homenaje a Shakespeare, una ludoteca biblioteca. Para festejarlo, ofrecerán lecturas dramatizadas de Valentina y la sombra del diablo y música mexicana con el dúo Las Enaguas, con Los besos que te di; además, Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio dará un discurso por el Día Mundial del Teatro. El domingo además de la foto del recuerdo, habrá feria del libro teatral y teatro de títeres.
Ante todo esto, a Franco Vega se le nota lo contento.
Participó el año pasado en el Festibahúl de Títeres de Monterrey, en julio, en donde ganó con El pozo de los mil demonios el premio al mejor espectáculo de títeres; El Yeitotol se presentó el la FIL de Guadalajara; y en agosto y parte de septiembre recorrió en gira Argentina con Shakespeare hoy. El 5 de septiembre, 50 aniversario de Los Cómicos de la Legua, estaba en Argentina; dedicó a sus compañeros universitarios la función lo que levantó de sus asientos al público que aplaudió con entusiasmo. En noviembre viajó al Festival de Bilbao con El pozo de los mil demonios y El Planeta rojo, lo que quiere decir que La Cartelera nunca dejó de trabajar, es una compañía de repertorio y con reconocimiento de ser teatro serio y comprometido para niños.
La Cartelera está integrada por Francisco García, Leticia de la Vega, Lily Sigie, Karen Abortes, Lucía Arias, Miguel Molina y Franco Vega. Dependiendo de la obra es el papel que juegan, cada obra es un reparto diferente y todos se apoyan en lo técnico. La Cartelera cumplirá 18 años, empezó en Jardines de la Hacienda y luego tuvo su espacio en Allende, que fue el que cerró. Ahora estará en Hidalgo 62.
En entrevista, Vega habla con entusiasmo de lo que será la renovada Cartelera. “La inauguro como un espacio educativo, con ludoteca y biblioteca teatral; con esto podremos dar presentaciones de títeres y teatro para niños, lecturas dramatizadas y ofrecer la documentación en la biblioteca”. Y agrega “a la larga ampliaremos la sala para recibir más gente, en este momento es pequeño formato que hará del espacio algo íntimo y agradable”.
La ludoteca será para cuando se den presentaciones, la gente pueda entretenerse con los juegos y tomarse un cafecito o rico desayuno. Las funciones serán los domingos a las 13 horas y el estreno será con la obra Valentina y la sombra del diablo, de Verónica Maldonado.
¿Cuáles son las características del teatro que ofrecerán?
“Nosotros siempre nos hemos definido como teatro para niños serio y comprometido; hay una corriente entre la nueva dramaturgia para niños de tocar temas comprometidos, fuertes, como Verónica Maldonado o Maribel Carrasco. Por otro lado, hay corrientes que presentan las cosas bonitas; ejemplo de ello es Bertha Hiriart. Quiero decir que hay dos caras de la moneda, y nosotros hacemos ambos”.
Por ejemplo, El Yeititol, escrito por la misma autora que Valentina y la sombra del diablo. El repertorio de la compañía incluye también las citadas El pozo de los mil demonios, Planeta rojo, Pedro del lobo, El Yeitotol, entre otras, en las cuales se refuerzan valores como la unidad, el cuidado del medio ambiente, perder los miedos, etc.
“Nosotros buscamos obras que tengan una dramaturgia bien estructurada lo cual nos da seguridad; el resto es trabajo creativo del director y en reto al actor, pues es el que se lleva el aplauso: debe respetar el texto y las indicaciones del director, y conquistar al público, ¡por eso yo prefiero actuar que dirigir!”
Para Franco Vega, es necesario que el teatro universitario sea profesional y les permita participar en festivales internacionales, por eso aceptó con agrado participar en La secreta amistad de sor Juana y Dorotea, dirigida por Román García en el Mesón de los Cómicos de la Legua.
Ya como empresario ¿qué escenario encuentras hoy en el teatro local respecto al que dejaste hace cuatro años?
“Ha evolucionado porque ha habido oportunidades; por ejemplo, el que haya estado Eugenio Barba con nosotros, y que haya habido capacitación, nos mejora. Yo puedo decir que hay una gran diferencia entre el Pedro y el lobo que hice hace 15 años al que hago hoy. Hay evolución, pero lo que nos sigue limitando son los espacios: hacemos mucho teatro, pero no hay teatros”.
Y pone de ejemplo ciudades como Aguascalientes, Monterrey o Guanajuato que tienen varios teatros con infraestructura necesaria. “Aquí no pudimos traer la Muestra Nacional por la falta de teatros y somos tantos haciendo tanto, y las instituciones nos tienen que dar cabida a todos, que los espacios se desperfilan”. Vega, junto con Román García y Ana Berta Cruces, impulsaron que el hoy llamado Centro Cultural La Vieja Estación fuera un espacio más para las artes escénicas, pero ha sido difícil. Ahora, con el Coloquio Del Día del Títere al Día del Teatro, se ha vuelto a abrir.
“Tenía mucha expectativa por el Teatro Alameda, pero está parada la obra –por falta de recursos en la administración municipal- y el Palacio de las Artes era algo de primer mundo que le daba a la ciudad otro estatus, pero son los extremos: debe haber teatro íntimo, que ya se hace en la Casa de Cultura Ignacio Mena, en la Facultad de Bellas Artes o que haremos en La Cartelera, pero también debe salir a las comunidades. Querétaro debe ser una ciudad equipada para todos los teatros”, finaliza.

Esplendor de la Arquitectura Novohispana de Sarbelio Moreno Negrete

Por Oliva del Carmen R. Ledezma

Nuevamente el Museo de Arte de Querétaro, antiguo Convento de San Agustín, ha sido sede para el desarrollo cultural de nuestro estado, donde el pasado viernes 19 de marzo a las 20 horas, el Ing. Sarbelio Moreno Negrete presentó su décimo libro titulado “Esplendor de la Arquitectura Novohispana”, Tomo III, subtitulado como “Templos y Conventos de los Dominicos en los Estados de: Morelos, México, Querétaro, Puebla, Oaxaca, Chiapas y la Ciudad de México”.
Con experiencia artística, Moreno Negrete, es ingeniero civil, y con el objetivo de “Crear”, sus dos primeros años de sus estudios fueron en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), viajó para culminar los siguientes tres años en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se especializó dos años en arquitectura. Asimismo, hizo la carrera de Artes Plásticas en la Academia La Esmeralda.
Por su experiencia académica, fungió como maestro en la UAQ: “No fue algo previsto, sino fue para ayudar al rector que tenía pocos maestros, pues le pedían a uno que pudiera colaborar con la educación de los alumnos” comentó.

ANTECEDENTES ARTÍSTICOS

Siendo la pintura su introducción a las artes, desde los siete años su madre le inculcó este arte al ponerlo a pintar, por esta razón se desarrolla ampliamente en los paisajes de los cuales argumenta que “El hecho de observar y deleitarte con la naturaleza es un placer”.
Después la pintura fue tomando una dirección bajo la tutela de su tío, el pintor y muralista José Chávez Morado, con quien llevó un trato muy estrecho hasta su muerte.
Chávez Morado fue director de la Academia La Esmeralda e inició sus exposiciones desde 1944 en la Galería de Arte Mexicano, a partir de entonces su obra ha sido expuesta en recintos del INBA, INAH, UNAM, en galerías privadas, en universidades del interior del país, en el Museo del Pueblo de Guanajuato así como en diversas ciudades del extranjero.
Para el Ing. Sarbelio Moreno, la pintura ha sido un buen hobby como la fotografía y la escritura. Sin embargo, dejó provisionalmente la pintura para escribir, lo que le ha llevado hasta el momento 15 años aproximadamente, ya que el pintar le absorbía mucho tiempo y el escribir ha sido un hobby, que al involucrarse en él, no lo ha podido abandonar. Además, agrega que el hecho de seguir escribiendo partió de que “con el tiempo, recayó en mí el deber de mostrar a los habitantes en general del estado y hacerles hincapié en que no sólo vieran, sino que miraran toda nuestra riqueza arquitectónica, pictórica y escultórica”.

SARBELIO MORENO Y LA EXPRESIÓN DE LA ARQUITECTURA

Para la realización de los libros titulados Casas y Casonas de Querétaro Tomo I (1994), Tomo II (1998) y Tomo III (2000), así como Templos y Conventos de Querétaro (Tomo I,1999), Templos y conventos de la época Virreinal (Tomo II, 2002), que evocan a las construcciones Franciscanas; y su actual obra “Templos y Conventos de los Dominicos en los Estados de: Morelos, México, Querétaro, Puebla, Oaxaca, Chiapas y la Ciudad de México” (Tomo III, 2008), rigiéndose en las construcciones de los Dominicos.
Templos y Conventos de los Dominicos está integrado por 116, conjuntos conventuales, de lo cuales, la mayoría son desconocido, pues para él: “dar a conocer cada uno de estos lugares, es mostrarle al público todas nuestras riquezas que mejor conocer los extranjeros que nosotros mismos”.
Interesado por la arquitectura de los siglos XVI, XVII y XVII, época que duró el Virreinato en México, llevan su interés en este tipo de conjuntos conventuales, por que no son tan escasas como las civiles y militares, además de que la conservación de este tipo de edificaciones, regias y elaboradas son muestra de la formación que tuvo el país y la mezcla de culturas, del sincretismo y el mestizaje racial, artístico y religiosa que fue durante la evangelización y la duración del Virreinato.
“Lo que para los europeos pasaron siete u ocho siglo, para nosotros en una sola construcción se aglutinara en sólo 25 años”, comenta respecto a que la conjunción de todos los tiempos: Celtas, Fenicios, Griegos, Romanos, los Arabes a través de la conquista española; al venir a conquistar el nuevo mundo y al construir se diera el llamado “Tequitque”.
Para el Ing. Salbelio Moreno, el Tequitque es “una síntesis final de un aglutinamiento de culturas y estilos, pues en un solo conjunto conventual puedes encontrar estilos como del siglo VII y IX, como Romántico, Gótico y Mudéjar, y modas como el Plateresco, el Herreriano y el mismo Barroco y el propio prehispánico, de acuerdo a las regiones y climas de nuestro país”.

EL APOYO

En sus palabras su mecenas como los empresarios y el mismo gobierno le han permitido solventar y financiar el desarrollo de cada libro pues “son las personas que han creído en mi para comprar libros y regalar a amigos y compromisos, porque el pueblo mexicano es muy poco dado a leer, ya que si esperara y no vendiera los libros de esta manera, la casa estaría llena de ejemplares”.
La familia ha sido un pilar en el desarrollo de cada proyecto, de cada libro, pero centra más su atención en la opinión de los que conocen y los que desean conocer más.
Motivado por gobierno para presentar este nuevo libro editado en el 2008 espera que la presentación abra paso al conocimiento de su trabajo, pues en él encontramos fotografías y mapas para poder visitar las construcciones, y nutrirse de belleza y conocimiento de cada templo, convento o capilla.
Por ello, el Ing. Sarbelio Moreno Negrete está muy satisfecho, pero se siente obligado a seguir escribiendo y elaborar el onceavo libro, ya que para el cada libro es “como dar a luz un hijo, que quieres lo mejor para él, que has tenido el cuidado de hacerlo crecer y te sientes muy contento de lo que es”.
Así deja carta abierta a los críticos, para que den su punto de vista.

Arrebatos carnales, lo íntimo de lo mítico

Iris Mayumi Ochoa Herrera

Presenta Francisco Martín Moreno su libro sobre historias eróticas de los héroes nacionales

“Por qué no poner a un Morelos apasionado de la política y la milicia que también era apasionado en el amor y que se peleó a machetazos por Francisca Ortiz” comentó Francisco Martín Moreno, autor del libro “Arrebatos carnales” que se presentó este jueves en el Museo de Arte de esta ciudad.
El libro es la primera parte de una trilogía erótica sobre personajes históricos mexicanos, en la que el autor pretende desmitifica a los héroes de la historia a través de la narración de anécdotas eróticas de seis personajes como Pancho Villa, Carlota y Sor Juana Inés de la Cruz, quienes poseían fortalezas y debilidades como cualquier ser humano.
“Estoy absolutamente en contra de que suban a los héroes en un pedestal, sin sentimientos, pasiones y arrebatos. Yo preferí escoger este camino por que no quiero exhibirlos como semidioses sino como seres humanos, por lo que me metí por la parte trasera de su casa para presentarlos en paños menores” indicó el autor.
Y es que “Arrebatos carnales” recoge las historias íntimas de Sor Juana Inés de la Cruz, José Vasconcelos, Porfirio Diaz, José María Morelos, Maximiliano y Carlota, tal como nadie los habia presentado y dejando abierta una segunda y tercera parte de esta trilogía erótica mexicana.
El autor en entrevista afirma que para poder realizar este libro tuvo que documentarse durante un año y medio en diferentes bibliotecas, hemerotecas y archivos históricos, donde pudo descubrir grandes historias, que hasta ahora, no habían sido publicadas. “Tuve que documentarme durante año y medio” refirió Martín Moreno, por lo que al final del libro se incluyen 15 páginas de biliografía que lo corroboran “para que nadie me diga que lo que escribí son mentiras, por que si le falto al respeto a la historia escribiendo cosas que no ocurrieron, el lector me perderá al respeto a mi y eso es lo que no quiero”.
De los seis personajes que aborda en este primer libro, el autor platica una anécdota sobre Pancho villa quien tiene registrado 28 matrimonios y 27 hijos, documentados “aunque se habla que fueron más”. “Cuando quería pasar la noche con una mujer, la convencía con una propuesta de matrimonio por lo que entre su ejército llevaba a un sacerdote y un juez (que en realidad eran simpatizantes disfrazados) para cumplir con los requisitos de ley y así poder cumplir su deseo carnal con ellas”.
¿Cómo evitar cruzar la línea de la vulgaridad?
“En estos temas es muy fácil llegar a la vulgaridad, pero yo trato de ser cuidadoso para no caer en eso. Lo mejor es documentar lo que se escribe y en los momentos donde se estrella la historia es donde entra el escritor y puede echar su imaginación a volar, pero respetando”
Sin embargo, estas revelaciones no han dejado solo buenos comentarios para el autor, pese a que se ha mantenido como uno de los libros más vendidos del mes de febrero con 135 mil copias en tres meses, ya que ha recibido amenazas de personas “con nombre y apellido”. “Los sectores religiosos y conservadores ven estos hechos como una falta de respesto a la memoria de los héroes” dice el autor, por lo que durante un viaje a Chihuahua recibió un correo electrónico “donde me pusieron que me iba a bajar del avión caminando, pero iba a regresar en un cajón”.
Pero este tipo de situaciones al autor “no le quita el sueño” por lo que seguirá hablando de los personajes históricos y sus pasiones y arrebatos, por lo que para octubre de este año lanzará la segunda parte de este libro y en 2011 cerrará la trilogía.
De los personajes que incluirá en ellos no quiso adelantar mucho “por que en otra ocasión conté detalles y solo sirvió para que me piratearan mis ideas”. Aunque describe que no se meterá con personajes vivos y que serán historias que a muchos mexicanos les interesará escuchar.
Francisco Martín Moreno es uno de los novelistas más vendidos de nuestro país, entre sus obras destacan “México acribillado”, “México ante Dios”, “México negro”, “México mutilado”, “México sediento”, “México Secreto”, “Las cicatrices del viento” y “La respuesta”, por mencionar algunos; los cuales por tocar temas “secretos” de la historia mexicana resultan atractivos para el lector.

La mejor manera de celebrar es cambiar la historia oficial: Eugenio Aguirre

Presenta su libro Hidalgo; entre la virtud y el vicio

Por Margarita Ladrón de Guevara


“Hidalgo es un personaje totalmente desconocido porque la historia oficial se ha encargado de convertirlo en una estampita o en billete”, así describe el novelista Eugenio Aguirre a don miguel Hidalgo y Costilla antes de hablar de su nuevo libro, Hidalgo, entre la virtud y el vicio, publicado por editorial planeta y donde describe a un hombre muy culto, amante de la vida y sus placeres; “la historia oficial no da mayor noticia de Hidalgo, que no es el viejito tierno que presentan sino que tenía una parte oscura muy reconocida inclusive por él”, afirma. Y la polémica es parte del festejo, advierte.
Novelista, cuentista y ensayista, Aguirre inició en el periodismo del Excélsior en los años 70, junto a Miguel Ángel Granados Chapa y bajo la mira de Eduardo Deschamps; pero la tinta le viene de herencia: es nieto de Jacobo Dalevuelta (Fernando Ramírez de Aguilar), un periodista famoso de El Universal Gráfico a principios del siglo XX. De oficio narrador, Eugenio Aguirre estuvo en Querétaro con su libro bajo el brazo, dispuesto a generar polémica contagiando el interés por aprender más del llamado Padre de la Patria. “Si un pueblo festeja sus efemérides se refuerza el orgullo de pertenencia a este maravilloso país, estamos en una época muy lamentable para nuestra autoestima como mexicanos, por eso debemos celebrarnos”.
Blasfemo, jugador, mujeriego y parrandero, pero también culto e ilustrado, músico, dramaturgo y hasta torero… el retrato de un hombre que estuvo destinado a cambiar la historia ¿ese es Hidalgo?
“Hay que ver al personaje en su contexto, hay que entender qué lo rodeo y cómo se formó”, responde Aguirre. Según los documentos que consultó el autor, Hidalgo se destacó dentro de la curia desde joven, estudió con los Jesuitas hasta que éstos fueron expulsados en 1767, lector y traductor de los dramaturgos franceses como Mólière e incluso interpretó El Tartufo, misma que montó en sus casas parroquiales, en Dolores.
“Era un seductor nato, social y amatorio, todo el mundo lo admiraba y con su gran agudeza intelectual llegaba a ser filoso en sus comentarios, sus contemporáneos le temían al momento de contender ideológicamente” abunda Aguirre “es un hombre fascinante que entre más lo vas conociendo, más lo quieres, admiras y respetas, puedes entonces entender por qué este hombre congregaba a tanta gente, desde la aristocracia novohispana hasta las castas: Hidalgo aprendió náhuatl o purépecha, para poder confesar a la gente y para poder comunicarse con ella, sobre todo”.
La noche del 15 de septiembre de 1810, ¿lo seguían a él o a la imagen de la virgen de Guadalupe?
“El haber tomado el estandarte de la virgen de Guadalupe es el primer acto de mercadotecnia que se da en este país; él sabía que la imagen de la guadalupana asociada con Tonatzin, congregaría a miles de personas. Por otro lado, él se sabía vender muy bien, pero de hecho, Hidalgo nunca buscó la conspiración: él era muy feliz en los palenques y plazas de toros, pero fue Allende quien lo invitó sabiendo lo brillante que era y por sus ideas progresistas”.
Aguirre afirma que Hidalgo estaba conciente de que había que promover un cambio social y que los franceses habían invadido España, en 1808. “Es la conspiración la que convenció a Hidalgo, por su capacidad de convocatoria”.
Al analizar el contexto internacional, observamos que la independencia en Estados Unidos y la Revolución Francesa, inspiraron las ideas de los conspiradores, aunque tenían diferentes objetivos “Hidalgo quería independizarse de los franceses –que habían impuesto a José Bonaparte-, no de los españoles –con el reinado de Fernando VII- y luchar en contra de la imposición de Napoleón; fue Guadalupe Victoria el único insurgente que tenía la noción de tener una nación independiente; Morelos ya hablaba también de independizarnos de la corona española”.
¿Cuál es el principal mito a vencer en torno a Hidalgo?
“La estratificación; no era un nombre hecho de una pieza, tenía varios matices: era brillante como ideólogo, detestable como enemigo luchando en la guerra, él permitió asesinatos, saqueos y los reconoce, no permitió que hicieran juicios a sus prisioneros, al contrario, los toreaban y los mataban con el estoque, la tropa violaba a las mujeres y todo eso lo sabía Hidalgo y lo permitía”.
“Entre el hombre virtuoso, culto y más brillantes de su época, y el cómplice de crímenes, está el hombre gozoso, que crea industrias con un sentido social fuerte, formó en Morelia Valladolid talleres de cerámica, etc. hay que ver todo esto”.
Los finales del siglo XVIII son momentos luminosos pues empieza a surgir la ciencia mexicana. Antonio León y Gama descubrió la Piedra del Sol –conocida como Calendario Azteca- en 1790 y Alejandro Von Humboldt visitó Pachuca, Guanajuato y Veracruz en 1803-1804, la minería era muy poderosa y la ciudad de México era la ciudad de los palacios; con ello nacieron los antecedentes de la arqueología y antropología mexicana. Si bien en el libro la historia está novelada y hay ciertos pasajes que no pudieron haber sucedido, por ejemplo que Hidalgo viera el cuadro de Goya Los fusilamientos de mayo –de 1914-, sí hay coincidencia de personajes y de eventos mundiales que sin duda influyeron en la mete de los conspiradores, como hombres de su tiempo. “Tan importantes son Ignacio Allende y Morelos, quien en el más importante de la Guerra de Independencia; Napoleón decía: denme diez Morelos y conquisto el mundo” y cuestiona “y ¿quién es la madre de la patria? Hay varias, Josefa Ortiz, Leona Vicario y todas las esposas y las mujeres que estaban al lado de estos hombres”.

HISTORIA VERSUS NOVELA

El libro tiene más de 87 fuentes documentales, defiende el autor. “Doy sustento histórico a la novela”.
¿Está peleada la novela con la historia apegada a los documentos?
“No, para nada; los historiadores de la academia han visto con envidia y despectivamente a la novela histórica, pero no tiene porqué estar peleados. Hay trabajos brillantes de novela histórica, que de una manera amena describen la historia”.
Menciona como ejemplo a Miguel León Portilla, Enrique Florescano, entre otros. “Los historiadores han aprendido de los novelistas a escribir amenamente porque sus trabajos solían ser muy crípticos y eso ha cambiado”. Y considera un error que algunos historiadores no lean novela histórica.
¿Novelar la vida de un personaje como Hidalgo no desdibuja la realidad?
“En primer lugar, la historia real no existe, siempre está interpretada y es sujeta a la mano del historiador. No hay una verdad histórica absoluta, por ejemplo: muchos valores que se acuñaron en un momento, con el paso de los siglos, la investigación y el conocimiento, cambiaron”.
El ejemplo que ofrece es Mariano Abasolo, que desconoció la Insurgencia, lloró y juró lealtad al rey, con eso salva la vida aunque muere enanas mazmorras en España.
¿Ya será hora de cambiar la historia oficial?
“La historia oficial es caprichosa, interpretativa y subjetiva; por supuesto que hay que cambiarla, una de las formas de celebrar este bicentenario y centenario es reflexionando sobre lo que sabemos y tener la capacidad crítica a través de libros como Hidalgo, entre la virtud y el vicio, y otros, para cuestionar que lo que nos dijeron en la escuela no es tan cierto. Hay muchos fenómenos de la historia oficial que no se entienden si no lo bajamos del pedestal”.
Por ejemplo, el hecho de que Hidalgo no haya tomado la Ciudad de México obedece a que sus huestes desertaron porque era época de cosecha. “Hidalgo merece un conocimiento cabal de todos los mexicanos, es vergonzoso cómo no conocemos nuestra historia, empezando por la cúpula política que no rebuzna porque no da el tono” sostiene.
¿Qué obtendrá el lector después de leer Hidalgo, entre la virtud y el vicio?
Primero, yo pretendo que lo goce como una obra literaria; después que se informe, que aprenda y si quiere saber más, ahí está la bibliografía. Que lo goce, que se comprometa y que cuando acabe de leer el libro diga: yo hubiera querido conocer a Miguel Hidalgo porque era a toda madre”.

Agustín de Iturbide Consumador de la Independencia

Por Maria Luisa Septien Muriel


Los personajes de nuestra historia nacional están formados de luces y sombras, de aciertos y errores humanos por lo que no se les puede hacer un juicio histórico de su bondad o maldad a doscientos años de los sucesos, fueron seres tan humanos como cualquier otro, lo que hizo que trascendieran en el tiempo fue estar en el momento preciso y haber tomado las determinaciones necesarias hasta inclusive el ofrendar su vida por sus ideales.

Difícil nacimiento

Doña Josefa llevaba cuatro días de dolor. La desesperación se reflejaba en el rostro de su esposo José Joaquín . Todo hacía suponer un desenlace fatal. Doña Josefa suplicó que le trajeran del convento de San Agustín la capa de Fray Diego Basalenque, reliquia que se guardaba de ese hombre santo, varón de profunda humildad . Llegó la capa , se puso sobre el vientre de la mujer, también llegó la lluvia y después del trueno se escuchó el grito del niño .
Su nombre Agustín , fue bautizado el 1º. de octubre de 1783 con los nombres de Agustín Cosme Damián hijo legítimo de José Joaquín de Iturbide , nacido en España en el reino de Navarra y de la criolla María Josefa de Arámburu, natural de Michoacán Nueva España .Se casó con Ana María Huarte , criolla el 27 de febrero de 1805 en la Iglesia de la ciudad de Valladolid.
Carrera militar. A los 17 años ingresó en el Regimiento de Infantería provincial de su ciudad . Estuvo en el acantonamiento de Jalapa. Cuando el estallido de la revolución de 1810 Hidalgo quien era su pariente, le ofreció el grado de Teniente General que no aceptó.
Tomó las armas contra los que “infestaban y desolaban al país ”. Fue ganando grados militares por sus acciones brillantes. Sostuvo a su tropa con sus propios recursos, logró despertar a la iniciativa privada para la defensa de sus localidades en campañas locales y foráneas. Se preocupó por valorizar las hazañas de sus soldados.
Siendo Comandante General en Guanajuato, mandó fusilar en ambos bandos como era la costumbre. También detuvo mujeres de insurgentes, cuya falta era ser esposas de aquellos entre ellas a Juana de Villaseñor, a las que tuvieron en cárceles inmundas y condiciones inhumanas.
En 1816 fue acusado injustamente y procesado por operaciones ilícitas ; absuelto hubiera podido regresar al mando , pero dolido se fue a la ciudad de México donde se entregó a una vida de disipación que mermó en forma considerable su fortuna .
El triunfo de la Revolución liberal en España hizo revivir los partidos políticos en la Nueva España donde se plantearon nuevos movimientos entre ellos el Plan de la Profesa de los Absolutistas el que consistía que la Nueva España se mantendría independiente mientras rigiese la constitución que se le había impuesto al rey . Los conspiradores confiaron a Iturbide la ejecución militar del plan, pero este , a manera personal , se propuso desviarlo hacia la ejecución definitiva y el establecimiento de una monarquía constitucional. Iturbide volvió al ejercito y aceptó el nombramiento de Comandante del Sur, hacia donde salió el 16 de noviembre de 1820 pero al llegar a Teloloapan convino con Vicente Guerrero el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821
El plan comprendía las tres garantías que eran la Unión, la Independencia y la Unión . Iturbide en el 4º artículo del Plan dice “Fernando Séptimo o en su caso los de su dinastía serán los emperadores”, el que tendría que venir a México a reinar por lo que siendo imposible que ningún Borbón quisiera venir , él se deja la puerta abierta para ser Emperador . Estando en Iguala mandó hacer la primera bandera a un sastre , la que tendría tres colores como las tres garantías , blanco la Religión, verde la Independencia y rojo la Unión .
El virrey Apodaca rechazó el plan y puso a Iturbide fuera de la ley, pero la mayoría de las guarniciones y de las ciudades se unieron a él .
Después de 11 años de luchas internas el país se encontraba agotado en todos los aspectos, los mexicanos vieron en Iturbide una salida a la situación que venía viviendo el país. aceptaron el plan y depusieron al virrey.
El victorioso ejercito trigarante avanzó sobre la capital , con mayor numero de adeptos cada día. El virrey Odonojú celebró con Iturbide el Tratado de Córdoba el 24 de agosto legalizó el Plan de Iguala , puso fín a la guerra y consumó la Independencia. Iturbide entro triunfalmente el 27 de septiembre de 1821 a la ciudad de México.
Iturbide encabezó la Junta provisional gubernativa la que tenía que cumplir con el Tratado y con el Plan, base del gobierno y del naciente estado mexicano El partido iturbidista era el mas numeroso pero carecía de organización , los partidos opositores, borbonistas, progresistas y republicanos contaban en cambio con las fuerzas de las logias masónicas. Al desconocer España el Tratado de Córdoba , el Congreso lo nombra Emperador pero entró en conflicto con el mismo. . Su reinado duró 10 meses , lleno de boato a imitación de una corte europea. la que México en su situación económica no podía sostener , solo de gastos de la casa Real se calculaban 1 millón y medio de pesos anuales.A sus hijos se les dio el nombramiento de alteza.
Doña Josefa Ortíz de Domínguez fue invitada a pertenecer a la corte de la Emperatriz y ella después de toda una vida de sacrificios y luchas por dar libertad a su patria y decepcionada porque no esperaba que se nombrara un emperador contestó “no puede ser dama en la corte quien es reina en su casa”

Derrotado por la revolución de Casamata encabezada por Santa Anna y las logias masónicas abdicó el 23 de marzo de 1823 , abandonó el país después de reinstalar el congreso .
El 11 de mayo de 1823 se embarcaron Iturbide y su esposa , 8 hijos, dos sacerdotes, dependientes y criados en la fragata Rowlins con orden expresa de no detenerse en ningún puerto sino hasta llegar a Lioma en la Toscana , Después de 83 días de un terrible viaje llegaron al puerto de Lioma el 2 de agosto de 1823 . El recibía cartas en el extranjero de mexicanos , los que le pedían que regresara .Volvió del destierro llegando a Soto la Marina el 14 de julio de 1824, ignorando el decreto que lo declaraba traidor y fuera de la ley , fue aprendido y llevado a Padilla Tamaulipas donde fue fusilado conforme a la sentencia del Congreso de Tamaulipas el 19 de julio de 1824
Antes de morir dijo al pueblo “muero por haber venido a ayudaros, muero gustoso porque muero entre vosotros y subiendo mas alto la voz rezó el credo de su fé , recomendándole a los soldados que lo iban a fusilar que su religión era el camino que los conduciría a la Gloria”
El Congreso decretó que desde el pueblo de Padilla fueron trasladados sus restos a la ciudad de México el 6 de agosto de 1838, para que el 27 de septiembre entraran a la ciudad de México aniversario de su entrada en ella reconociendolo como “el consumador gloriosos de la Independencia ”.
En el artículo 3º. Se disponía que las cenizas del libertador fueran depositadas en la Catedral metropolitana en donde se encuentran hasta la fecha.
Hoy en día hay una carencia muy grande de información relativa a las hazañas de Agustín de Iturbide y la finalidad de la historia como ciencia es la búsqueda de la verdad porque “la verdad os hará libres “
Queremos un país libre , por el que lucharon y entregaron su vida muchos más que los personajes conocidos, héroes anónimos que nos dieron lo mejor de sí , que bañando con su sangre este suelo fueron forjadores de la Patria que hoy es México.

Los libros más vendidos de la semana

MEXICO
1.- "Arrebatos carnales" - Francisco Martín Moreno
2.- "El museo de la inocencia" - Orhan Pamuk
3.- "El principito" - Antoine de Saint-Exupery
4.- "El símbolo perdido" - Dan Brown
5.- "En tierras bajas" - Herta Müller
6.- "El ocho" - Katherine Neville
7.- "El señor de las moscas" - William Golding
8.- "Caín" - José Saramago
9.- "Cien años de soledad" - Gabriel García Márquez
10.- "La muerte y otras sorpresas" - Mario Benedetti
(Fuente: Librerías Gandhi)

Poder de mil espadas, fuerza de mil lanzas

Oscar Salas

Fue inaugurada en el último año de la administración de Rodolfo Valdez Mora, último también del gobierno de Rafael Camacho Guzmán. En la Casa de Cultura del Pueblito el contador realizó su último acto como presidente municipal: despedirse con gratitud de colaboradores y representantes de la ciudadanía. El discurso de una cuartilla que le preparé al señor Valdez lo publicó íntegro el profesor Manuel Guevara, subdirector del periódico Noticias. Si alguno de los actores de Malinche, la identidad rota había nacido difícilmente pronunciaba alguna palabra completa y medianamente comprensible. Tras más de cuatro sexenios la Casa parece intacta, como regalo sin desenvolver, lista y expectante de la cultura para un Pueblito sumamente transformado y en transformación –el apelativo alude más cariño que dimensiones--. Desde ahí se estaría inaugurando, o iniciando actividades no-virtuales, RetroArte, actualmente con la obra del jalisciense Efraín Franco Frías, a quien se propone traer a lares queretanos.

La noche del estreno, el viernes 5 de marzo, fue de pipa y anteojo, o casi. Las mujeres con elegantes vestidos de noche, las que menos una delicada chalina, el joven director de severo y dignísimo negro, algunos caballeros transpiraban loción; además la actriz y empresaria cultural celebraba un nuevo año de vida; se preparó para salir a bailar después de la función; el ánimo encumbrado, con el aplauso retumbándole en la cabeza y saliéndosele a través del brillo de los ojos.
La sobriedad del espacio escénico, quizá 6 x 5 metros, casi desanima, más a la vista de los letreros de los servicios sanitarios. Los músicos compiten o comparten un extremo de la primera fila. De entre esas apreturas saldrá Malinche (Lily Sigie) entonando una composición de Gabino Palomares, demasiado escuchada para no establecer comparaciones en las calidades vocales. Previamente la época precortesiana ha quedado señalada por una breve escalera, casi oculta por el perfil de una cabeza de Quetzalcóatl, y el inicio de la acción, un indio, quizá un guerrero, por los actos enérgicos y violentos que ejecuta aún sin armas, más que por el atuendo. Al volverse hacia el público, la fuerza gestual del actor Miguel Molina confirma esta impresión. La escenografía está construida en gran parte por medio del vestuario sumamente sobrio, de una sencillez llamativa, quizá precisamente por no ser deslumbrante. La uniformidad ocre-mate de las paredes permite el lucimiento de los predominantes blancos de los huipiles, principalmente, aunque no está ausente el color naranja. Las líneas de los vestidos, la caída de las texturas representan un armónico donde contrasta el volumen garigoliado del atuendo del Conquistador (Jorge Guerrero) a quien el director, Javier Sánchez, le ha puesto unos momentos estatuarios de enorme exigencia física. Un acierto, no buscado al decir de Monserrat Ramírez Castillo, es el parecido de las actrices, pues ambas interpretan a Malinche –I y II señala el dramaturgo--, casualidad que facilita el seguimiento de la trama por la que transcurren diferentes facetas de la vida de la protagonista, misma en la que se encuentra inserto nuestro mestizaje. Los parlamentos más que relacionar a los personajes, sirven para exponernos una historia, y una reflexión de los personajes acerca del momento que vivieron. Modular, darle tonos al discurso para que no resulte recitativo, reclama hondura en la formación y entrenamiento actorales. Seguramente con el paso de las funciones el cura Bartolomé Olmedo dejará de cecear algunas eses. Está en la creatividad del autor transportar casi quinientos años para desembarcarlos en este siglo XXI.
En Malinche, una identidad rota está presente el determinismo del destino ineludible, tan proverbialmente recordado en nuestra cotidianidad, reiteración que a cierta altura de la vida aburre. En cambio otra propone la reflexión no concluida, que por lo mismo representa la vigencia de la obra, por ejemplo en el tema de los orígenes: Yo te salvé Cortés de la miseria, de tus capitanes, de los aztecas, de tus confusiones, pero España te hundió para siempre en sus mitos y te despojó de mi memoria. Perdiste todo, me diste un hijo bastardo y en cambio yo te di un imperio. ¿A qué salvación alude Malinche? En Tlaxcala te formé ejércitos aliados y te salvé de la zozobra. En Cholula descubrí las conjuras y en México Tenochtitlan fui la lengua puente entre los dos imperios. En Otumba rompí las flechas que te amenazaban y te limpié la sangre con mis manos. ¿Traicionó Malinche, a quién? Yo no traicioné a nadie, su sangre no era mi sangre. El odio mató al imperio. Ustedes señores del Anáhuac sembraron su propia destrucción, opresores de cientos de señoríos. Yo no soy la culpable de su odio, de su hambre, de su dolor centenario. Moctezuma, yo no soy de tu sangre, soy de Painala, un señorío más, explotado por tus garras. No me acuses de traición. Odié a los aztecas pero ¿acaso no es normal odiar al que nos oprime, al que desmadeja nuestros sueños? ¿Por qué habría de servirlos? ¿Por qué habría de ayudarlos?, ¿Por qué habría de amarlos? Ni una flor, ni un grano de cacao, ni un puñado de maíz, ni una sonrisa fraternal tuve de ellos, sólo fui una tributaria más. No lloré por la muerte de los aztecas sino por la muerte de los cantos, por la destrucción de las flores... Encontramos la confundida indeterminación del mestizaje desde la bastardía. ¿Cuál es mi verdadero rostro? Soy Martín el niño color tierra, el hombre con pasamontañas, el narcotraficante hecho corrido, el arco y la flecha, la cruz y la espada, soy el verso sin rima, el poema inconcluso. También recibimos el embeleso por la ineluctable feminidad ofrendada: Eres Malinche mi tributo de guerra. A tus 12 años calentarás mi cama. Levántate y trae la flor del cacao. Asa la codorniz, prepara el chili, enciende el braserillo y quítate el huipil. Quiero libar tus labios de vainilla y miel silvestre. Deja que mi colibrí anide en tus entrañas. Dame tu cuerpo de hierba torcida en el muslo, dame tu capullo que amanece. Tu cuerpo huele a hierba, a mar, es suave como las caracolas. Tu lengua es un canto de pájaros, y tu boca sabe a chocolate vespertino.

SENSACIONAL DE MARICONES: EL PROTAGONISTA ES UN COMIC

Por Leonardo Kosta

El viernes 5 de marzo estrenamos Sensacional de Maricones, una comedia de Legom (Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio). Sensacional de Maricones también es un comic. Con más precisión: es el comic que protagoniza la comedia.
De la misma manera que Don Quijote de la Mancha sigue al pie de la letra las aventuras que narran las novelas de caballerías, tal como Madame Bobary vive los amoríos que se describen en las novelas románticas de folletín que ella lee, Jaimito, el jotito de rancho de la comedia, persigue las venturas que cuenta el comic de todos los jueves, venturas que se transforman en desventuras porque así es la vida.
“Sensacional de Maricones es la historia amorosa más dolorosamente rosa (salió en verso sin esfuerzo) que fusiona aquello de… los sueños, sueños son de Calderón de la Barca con… a qué le tiras cuando sueñas mexicano de Chava Flores”, para decirlo en palabras de Sotero Castrejón, el actor que interpreta al Jaimito de la comedia. Por su parte, Julieta Márquez, la señora de la casa en el reparto, piensa que “Es una reflexión sobre la pérdida de la inocencia -en este caso representada por Jaimito- que es golpeada por una realidad adversa que se mueve en un horizonte que es distinto al suyo”. Pero hay algo más.
Merde es la primera palabra que se pronuncia en Ubú Rey de Alfred Jarry. Merde es la palabra que a finales del siglo XIX catapultó el teatro contemporáneo. Mierda es la palabra con la que termina la comedia de Legom.
En el drama La Muerte de un Viajante de Arthur Miller, Willy Loman cree ser parte de la empresa para la que trabaja, o mejor dicho, cree que la empresa es parte de su vida, y lo es en la medida que no se da cuenta que para la empresa su vida es desechable. Vive para trabajar y trabaja para pagar el crédito de la casa que habita, casa que terminará de pagar precisamente el día de su muerte.
En Sensacional de Maricones, don Juan Eleudoro, el galán otoñal, vive gracias al crédito bancario y gracias a la buena fe de los sorteos que le han dado prácticamente todo. Por su parte, los vecinos viven gracias a la indignidad de sus trabajos. El Sensacional de Maricones extiende un velo ante los ojos de Jaimito. Dicho velo descorrerá sus tules cuando Jaimito se de con la piedra de la realidad en los dientes.
La comedia destaca un momento germinal del teatro, según lo ha dicho el propio Legom. Ese momento es aquel en el cual el actor primitivo (tal vez griego) volteó a ver a su compañero de escena (tal vez un músico), le comentó la historia y comenzó a dialogar con él.
“Para mí, es la práctica del distanciamiento como lo teorizó Bertold Brecht”, comentó Benjamín Cortés en uno de los ensayos, mientras se preparaba para representar a don Juan Eleudoro Castro y Castro. En cambio para mí es un paso gigantesco en el camino que trazó Oswaldo Dragún en los años setentas del siglo pasado. Es la concreción de lo que hemos dado en llamar Narraturgia.
Pero la comedia no solamente tiene referentes teatrales. Cuando doña Mariana Bribiesca intenta seducir al jotito, estamos frente a una paráfrasis de El Graduado, la película que protagonizara Dustin Hoffman. Cerca del desenlace, Jaimito se ve en la mano de don Juan Eleudoro, tal como vimos a la huera que hiciera en blanco y negro la película de King Kong, y la escena final es un largo camino trazado en cualquiera de los finales de las películas mudas de Charles Chaplin. Huelga decir que en toda la comedia se hace presente el cine y las fotonovelas de la época de Mauricio Garcés (el mismo autor lo dice).
En los parlamentos que pronuncian los actores, es decir, en la palabra teatral de Legom hay resonancias de Henry Miller, el escritor norteamericano de La Crucifixión Rosada; hay ecos de Bukovsky, el viejo asqueroso de la poesía norteamericana contemporánea, y en la estructura y las circunstancias hay huellas de Mamet y otros dramaturgos gringos.
En las líneas precedentes no estamos afirmando que la comedia sea excepcional sino que Legom es excepcional. Lo afirmamos porque tememos que la cotidianidad no nos deje ver esa característica que sí se ve en Europa, o en el D.F. para no ir tan lejos. Acostumbrados a ver a Legom sacando sus perros a mear en el atrio de Santo Domingo, acostumbrados a escuchar el sonido de su voz que organiza su lengua de doble filo, corremos el riesgo de no valorarlo con justicia, por eso nos atrevemos a pensar que es más grande de lo que sospechamos, y preferimos pecar de entusiastas a mostrar las tonterías de la envidia o el rencor. Pero si el entusiasmo no aportara razones suficientes, ahí están las carcajadas del respetable que ha disfrutado nuestras funciones en el Museo de la Ciudad.

Un árbol en la pintura de Gabriel Sencial

Por Gabriel Vega Real

Imaginemos un árbol; uno solo. Un camino lleno de pisadas, de huellas, de pensamientos. Imaginemos una luna absurda, que los pasos caminan encima de las huellas. Imaginemos una tarde que agoniza, que los pasos siguen caminando encima de las huellas. Imaginemos un puñado de pájaros maiceros que se mete entre las ramas de los árboles y los pasos continúan caminado encima de las huellas. Imaginemos un árbol; uno solo. Imaginemos que los pájaros despegan de los árboles como los aviones de una guerra. Imaginemos un disparo seco. El disparo que despertó a los pájaros maiceros.
El 24 de septiembre de 2009 se cumplieron cincuenta años en que Wolfgang Paalen, pintor, teórico, filósofo y poeta de origen austriaco, luego de vagar por la noche en el bosque colindante al hotel Hacienda San Francisco Cuadra, en Taxco, Guerrero, decide pegarse un tiro. Todo lo tenía previsto. En una carta sellada dijo donde se hallaría su cadáver y quienes debían disponer de él; dejó el dinero exacto para cubrir trámites, funerales y la cuenta del hotel donde se hospedaba.
No sé de alguien que haya pintado el paisaje que, sin duda debió ser bello, por donde caminó bajo el contraste del azul profundo y el color gris que con el que se opacan los pensamientos. Seguramente caminó por un paisaje que ha quedado estático en el asombro de la pintura de Gabriel Sencial, donde atrás de esos paisajes mexicanos, entre la estática de los trazos, se esconden las cosas que nunca han sido vistas.
Paalen es tan desconocido para México como para Austria. Para él no había límites, pues lo potencial, lo posible, estaba fuera de experiencia previa y, por tanto, no se reducía sólo a la propia experiencia. Para él, como para todos los artistas, la imitación representa las cosas conocidas; la imaginación nos enfrenta, nos confronta con cosas que nunca han sido vistas.
El arte oriental se realiza por y para la integración en la naturaleza. El género mayor es el paisaje. Este género se llama Shan-Shui, que significa “Montaña-Agua”. Cualquier manifestación artística debe ser natural, esencial y espontánea. En el mismo sentido estético, siempre es más importante el vacío que el lleno: el jardín que la arquitectura y, dentro de ésta, la casa del té que el grandioso castillo, pues el hombre no es más que un factor de la naturaleza, factor generalmente desestabilizador del orden universal.
Para disfrutar del arte occidental es necesario una prolongada formación. El estudio del arte oriental puede convertirse en una gran aventura. Es meditación y observación.
La pintura, como todas las artes, comienza siempre por la imitación, luego viene el virtuosismo y con éste la espontaneidad, que una vez que llega a esta última fase y se ha dominada la técnica, el artista es capaz de salir y entrar en los métodos a voluntad y, por último, liberarse de los modelos, de los referentes y del gran maestro para llegar a ese punto de vista que tienen los que pueden ver dentro de la oscuridad, para los que son capaces de recrear la creación y darle un nuevo sentido a los órdenes establecidos.
La fascinación por la naturaleza es una constante en la obra de Gabriel Sencial, quien se permite deslumbrar por la discreta belleza. Contempla la naturaleza con la delicadeza oriental en la intimidad de sus detalles y como un amplio panorama occidental, aunque tiene la humildad de mirarlo discretamente. Se acerca al paisaje con el máximo respeto del artista.
Es la manifestación del espíritu y la materia que se aleja del yo; pone su espíritu en contacto con la esencia. En la pintura, pintor y pincel no están separados; son la unidad que manifiesta el espíritu de lo inamovible, el paisaje efímero.
En occidente no hay diferencia entre la poesía y la pintura, ambas están inspiradas en la naturaleza; son determinadas por ella. En el paisaje está el carácter profundo de los seres, de la vida, del espíritu que es el que le da sentido al universo. Poco importa cuando un discurso es breve o largo en cuanto sea profundo. En la pintura de Gabriel Sencial, el aliento claro da presencia a su pensamiento estético.
El acercamiento a las artes plásticas le sucede a Gabriel a muy temprana edad, cuando dejaron en su escuela un montón de barro y nadie sabía qué hacer con él. Encontró la esencia del barro y en él su esencia con la naturaleza. Tiempo después huyo de una guerra que no era suya, se refugió en el arte. Poco importa mencionar las nueve cuartillas a renglón seguido de sus exposiciones, de sus becas y sus premios; lo importante es el potencial del paisaje que queda suspendido en la búsqueda y en el hallazgo. La obra de Gabriel Sencial gira en torno a lo palpable, aunque sugiere lo visible y lo invisible; el vacío en forma de nubes melancólicas y una gama de azules que indican vitalidad, movimiento y respeto por la naturaleza. Ver los paisajes de Sencial es verlos con dos miradas, la del espíritu del pintor y los ojos del espectador; es mirar el mismo paisaje con dos pensamientos unidos por el arte.
Es imaginar un árbol, uno solo. Alumbrado apenas por una luna absurda; imaginar las huellas de los pasos encima de los pasos; un disparo seco en la noche y el aletear de los pájaros maiceros.
Wolfgang Paalen escapó del holocausto en la II guerra mundial, sin embargo, la culpa que sentía por haber sobrevivido de la guerra, lo llevó a buscar un paisaje muy parecido a sus pasos y a sus pensamientos; un paisaje que todavía no estaba detenido para siempre; un paisaje que interpretó Gabriel Sencial cincuenta años después de su suicidio. Al momento de marcar el primer trazo en el lienzo, ambos pintores no sabían que el vacío de las nubes melancólicas y el azul profundo le iban dar fondo a una vereda atiborrada de pensamientos encima de los pasos.

Blake, confederado de Voltaire y heraldo de Nietzsche

Por Cristian M. Padilla Veg

Entre 1906 y 1907 Sigmund Freud hace un estudio sobre la novela de W. Jensen La Gradiva, que se conoce como El delirio y los sueños. Este trabajo lo realizó el padre del psicoanálisis a petición de, su entonces pretendiente discípulo, Karl Jung. En este texto, recuperado en la edición de Amorrortu de las obras completas de Freud en el tomo IX, el autor aseveró que los escritores, particularmente los poetas, se adelantan a su época.
Este sería el caso del poeta inglés William Blake que en palabras de Roberto Díaz, escritor, traductor y poeta argentino, quien prologa la obra Cantos de la experiencia (1794) en la editorial Astri, aduce “Blake como los grandes visionarios del siglo XVIII…Peleó contra todas las manifestaciones del statu quo: la autocracia, vigente en la Inglaterra de entonces, el feudalismo y las supersticiones”.
Roberto Díaz retoma a Alfred Kazin (1915-1998), escritor estudioso de la obra de Blake, para apuntalar al poeta inglés como un visionario que plasmó en su obra, no sólo un lenguaje imprecatorio lleno de majestuosidad y belleza, sino la visión denostadora de un clima represor, por una monarquía que se negaba a morir, así como una iglesia negada a dejar atrás sus privilegios y abusos, a pesar de la Revolución Francesa (1789). Así, Díaz cita a Kazin que sin empacho dice: “no solamente fue un confederado de Diderot y Voltaire, de Jefferson y de Tomás Paine sino un heraldo de esa vitalidad heroica de Nietzsche, Lawrence y Dostoievski”.
Esta visión es un enfoque solamente, de los muchos que existen, para estudiar la literatura o hacer crítica de la misma, desde el contexto social y cultural; existen también los estudios meramente lingüísticos de una obra y hasta los enfoques psicoanalíticos de un texto. Sin embargo, en el ejercicio de la lectura meramente hedonista, William Blake no deja de sorprender al lector con la música de su poesía, así como con el poder de sus palabras, a las cuales nos podemos avocar en este tipo de ediciones bilingües, donde por un lado podemos apreciar la belleza sonora del poema en su idioma original, así como el sentido y fuerza que le da a la poesía una buena traducción.
A reserva de que usted lector, seguro haría una mejor selección de versos, permítame mostrarle los que modestamente elegí para ejemplificar lo arriba expuesto.

El deshollinador
(Fragmento)
Y como soy feliz y canto y bailo,
Ellos piensan que no me hicieron ningún
Daño
Y se han ido a alabar, al Rey, a Dios y a su
Obispo,
Que fabrican un paraíso con nuestra
Miseria.

The chimney sweeper
And because i am happy & dance & sing,
They think they have done no me injury
And are gone to praise God & his priest &
King
Who make up a heaven of our misery.




"Pérgolas de los años 30s, que albergaron a la Librería de Cristal, en su sucursal de la Alameda."


Teatro principal derrumbado para continuar 5 de mayo.

La foto tieNe una leyenda que dice “Teatro nacional, Mex.”


Los mármoles queretanos del Palacio de Bellas Artes

“Los talleres de Santa Julia, propiedad del señor licenciado Huacuja y Ávila, cuentan con las sierras más grandes que hay en el país, lustradoras mecánicas, cortadoras, sierras de disco y otros elementos accesorios que forman una instalación magnífica, perfectamente capacitada para alta producción de trabajos de revestimiento y pavimentación de mármol. Fue en esos talleres admirables donde fueron labrados todos los mármoles de Querétaro empleados en el Palacio de Bellas Artes. Los ingenieros Rodolfo Pérez y Miguel de J. Bernal, contratistas de obras en gran escala…proyectaron y ejecutaron la construcción de los tragaluces en el piso del Gran Hall, construyeron las estructuras de las escaleras al Museo y las lozas de varios de los entrepisos del Gan Hall y de los cubos de los elevadores, tragaluces en el techo del escenario, tragaluces en los entrepisos de los elevadores y en las banquetas del vestíbulo para carruajes, y en el invernadero.” Así rezaba la nota del periódico “El Universal” publicado los años 30’s. La presencia de los mármoles queretanos en tan ilustre sitio, debiera de ser un aliciente para fortalecer nuestro mercado interno, valorando y consumiendo lo propio.

Hasta el siglo XIX, la cabecera de la Alameda Central de la capital del país estuvo ocupada por el convento de Santa Isabel. Solamente un callejón dividía la zona conventual, un trazo urbanístico semejante en nuestro convento de San Francisco del que subsiste ese callejón con el nombre de Andador Libertad. La Paz porfiriana necesitó de nuevos espacios para el entretenimiento, por ello proyectó un nuevo Teatro Nacional, que situado al frente de la Alameda, daría esplendor moderno a esa Ciudad de los Palacios. La guerra detuvo el proyecto pero los herederos de la Revolución acondicionaron la estructura abandonada para inaugurarla en 1934 como sede del Instituto Nacional de Bellas Artes. Durante la edificación del Palacio de Bellas Artes fueron encontradas una piedra de sacrificios esculpida con una serpiente emplumada, que ahora podemos ver en el Museo de Antropología. El convento databa del siglo XVII cuando las monjas del convento de Santa Clara promovieron la creación de una nueva casa. Entre 1676 y 1681 se edificó una iglesia que se localizaba en lo que hoy es la portada oriente del Palacio y parte de la plaza fue convertida en bodega y fábrica de sedas. El convento, una vez fraccionado sirvió como casas de vecindad durante el resto del siglo XIX. El Teatro Principal, inaugurado en 1826 en la calle de Vergara (hoy Bolívar) era el foro más famoso. Ahí se estrenó el Himno Nacional Mexicano y se ofrecieron funciones de teatro, tandas y óperas. El Teatro Principal fue demolido en 1901 para abrir la calle de Cinco de mayo hasta llegar a Santa Isabel, donde se construiría un gran Teatro de Opera. Derrumbe similar sufrió nuestro Cine Goya en Querétaro, cuando sucumbió para abrir paso a la calle 16 de Septiembre, a la altura de Avenida Juárez. Volviendo al Palacio de Bellas Artes; el proyecto más sobresaliente fue presentado por el arquiteco italiano Adamo Boari (Ferrrara 1863-Roma 1928), quien había trabajado en Brasil, Chicago y Nueva York, estableciéndose en México para la realización de su proyecto para el Palacio de Correos de la Ciudad de México. La fachada del Palacio lo dividió en tres cuerpos. En el central destaca el magnífico pórtico con su columnata de mármol de Carrara. En la parte superior se halla un gran tímpano, en el que destaca el conjunto escultórico del italiano Leonardo Bistolfi (1859-1933) con una figura central femenina que representa La Armonía, rodeada de los estados del alma musical: dolor, ira, alegría, paz y amor. En el resto de la composición destacan los remates ondulantes de Boari cuya concepción Art Nouveau, se observó en la Pérgola que estuvo a un costado del Teatro, dentro de la Alameda que albergó un mercado de flores y la Librería de Cristal hasta 1973. En los cubos que rematan el escenario Boari proyectó colocar cuatro Pegasos que realizó el catalán Agustín Querol (m. en Madrid en 1909). Los pegasos fueron instalados en el Zócalo, pero regresaron con nuevos pedestales al frente del Palacio para enmarcar el cuadrángulo de la plaza. Para 1929 se reiniciaron los trabajos hasta su culminación siendo el responsable del proyecto el arquitecto Federico Mariscal (1881- 1971), quien edificó el Teatro Esperanza Iris. En esta ocasión el estilo del edificio respondería también a un interés moderno traducido en las formas geometrizantes del Art Decó. Este cambio de estilo explica la sensación indefinida que el espectador percibe al cruzar las puertas de hierro e ingresar al mundo marmóreo, donde se combina el rojo queretano de las columnas con el negro de la escalinata central y el granito noruego de las laterales. La sensación de lujo de la sala del Teatro lo ofrece el gran telón de cristales opalescentes en los que se dibujan los volcanes mexicanos encerrados en miles de piezas. Este telón fue diseñado por Gerardo Murillo (1875-1964) y realizado por la casa Tiffany de Nueva York para servir de cortina incombustible. Ese telón de vidrios es artísticamente iluminado antes de las funciones del Ballet Folklórico de Amalia Hernández, para semejar desde el amanecer hasta el anochecer del Valle de México.

En los costados y columnas también brillan los mármoles acremados de Yautepec y verdosos de Oaxaca que enmarcan el finísimo arco del proscenio proyectado y realizado en Budapest en los talleres de Géza Maróti. En él se describe la evolución del arte teatral. Siguiendo su línea ascendente la vista pasa por los arcos estructurales del centro de la sala y llega hasta el plafón de la Galería, también obra de los húngaros, donde las musas rodean a Apolo para formar un vitral de luz variable. Durante su inauguración, en 1934 se representó La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón, poco después fue el escenario donde Carlos Chávez desplegó sus matinés dominicales y alojó a la Sinfónica de México, temporadas de ballet y de ópera, siendo la Unidad Cultural del Bosque, y el vecino Teatro Hidalgo, los escenarios para teatro. Detrás del cortinaje se encuentra toda una maquinaria teatral que involucra a cientos de personas para ofrecer funciones operísticas y musicales. A cien años de proyectado, el interior del Teatro podrá parecer pequeño con su aforo de cerca de dos mil espectadores, pero para los artistas, presentarse en Bellas Artes es un privilegio casi siempre destinado al mundo de la "alta cultura", aunque en ocasiones también aloja manifestaciones populares.

armandoariaslopez@yahoo.com.mx




"Pérgolas de los años 30s, que albergaron a la Librería de Cristal, en su sucursal de la Alameda."


Teatro principal derrumbado para continuar 5 de mayo.

La foto tieNe una leyenda que dice “Teatro nacional, Mex.”

SUPLEMENTO CULTURAL BARROCO



El arte, la sociedad y el contexto estan inevitablemetne sumergidas en y para la cultura.
La Cultura atañe los usos, costumbres y tradiciones de una sociedad, de un contexto en especifico de un tiempo y de un espacio.

Barroco, Suplemento Cultural, publicado cada domingo en el Diario de Querétaro tiene como pricipio llevar hasta los queretanos, a traves de la palabra y la investigación , un trabajo que empalme las riquezas culturales de nuestro Estado asi como la vision de nuestra gente, de nuestro pueblo, de nuestra historia y nuestro tiempo.

Comparte con nosostros el fruto del trabajo, la cultura y el arte.