lunes, 24 de mayo de 2010

Juan Rulfo

Por Armando Arias

No fue dueño de caudales materiales, pero es incalculable la fortuna cultural con que nos enriqueció ante los pueblos del mundo. Fue un mexicano honesto de quien lamentamos la ausencia de su huella. El fotógrafo y escritor Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, nació en Apulco, Jalisco, el 16 de mayo de 1917. Vivió en la pequeña población de San Gabriel, para ser inscrito en un internado de Guadalajara. Según datos de la Fundación que lleva su nombre, durante sus años en San Gabriel entró en contacto con la biblioteca de un cura, amigo de la familia. Una huelga de la Universidad de Guadalajara le impidió inscribirse en ella y decidió trasladarse a la ciudad de México. La imposibilidad de revalidar los estudios hechos en Jalisco le impidieron ingresar a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, pero como oyente asistió a los cursos de historia del arte de la Facultad de Filosofía y Letras. Se convirtió así en un conocedor de la bibliografía histórica, antropológica y geográfica de México.

Durante las décadas de 1930 y 1940 viajó extensamente por el país en su calidad de agente de inmigración de la Secretaría de Gobernación. Desempeñó primero sus funciones en la capital para trabajar luego en Tampico y Guadalajara y recorrer durante dos o tres años extensas zonas del país, entrando así en contacto con el habla popular, los peculiares dialectos, el comportamiento y el carácter de distintos grupos de población.

Esta vida viajera, este contacto con la múltiple realidad mexicana, fue fundamental en la elaboración de su obra literaria. Más tarde y siempre en la misma Secretaría de Gobernación, fue trasladado al Archivo de Migración. Rulfo se ganó la vida en trabajos muy diversos: estuvo empleado en la compañía Goodrich, fabricante de llantas de hule y también en algunas empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras. Trabajó en Guadalajara y en la ciudad de México y a partir de 1945 comenzó a publicar en dos revistas: América, de la capital, y Pan, de Guadalajara, dirigida por Juan José Arreola. La primera de ellas significó su confirmación como escritor, gracias al apoyo de su gran amigo Efrén Hernández. Publicó sus fotografías por primera vez, también en América, en 1949.

Se casó con Clara Aparicio en 1948 y en 1952 obtuvo la primera de dos becas consecutivas (1952-1953 y 1953-1954) que le otorgó el Centro Mexicano de Escritores, fundado por la estadounidense Margaret Shedd, quien fue la persona determinante para que Rulfo publicase en 1953 El Llano en llamas, y en 1955 Pedro Páramo. En 1958 terminó de escribir su segunda novela, El gallo de oro, que no se publicaría sino hasta 1980, y que es más conocida como guión para cine.

Encuestas hechas en México, España, Alemania, Noruega y otros sitios ubican los títulos de Juan Rulfo en un lugar prominente de la literatura universal. Sus lectores en las más diversas lenguas se renuevan continuamente y las nuevas traducciones no cesan de aparecer. Juan Rulfo es el escritor mexicano más leído y estudiado en su país y en el extranjero. En 2003, con motivo de los cincuenta años de la publicación de El Llano en llamas, apareció Noticias sobre Juan Rulfo, del reconocido especialista en Rulfo, Alberto Vital. Se trata de un libro de gran formato y calidad, profusamente ilustrado y constituye la biografía más completa dedicada al escritor y fotógrafo mexicano.

Las dos últimas décadas de su vida las dedicó Rulfo a su trabajo en el Instituto Nacional Indigenista de México, donde se encargó de la edición de una de las colecciones más importantes de antropología contemporánea y antigua de México. Rulfo, que había sido un atento lector de la historia, la geografía y la antropología de México a lo largo de toda su vida, colmaría con este trabajo una de sus vocaciones más duraderas.

La obra fotográfica que se conoce de Juan Rulfo, data de los años treinta, cuando adquirió una Rolleiflex. Su acervo consta de 7 mil negativos de construcciones arquitectónicas, como templos, casas, pirámides, estaciones de tren, pueblos y ciudades con gente niños, mujeres, músicos.

Rulfo publicó fotografías suyas por primera vez en 1949, en la revista América, como ya se dijo, y en 1960 expuso en Guadalajara una pequeña colección de sus fotos, pero fue la exposición de 1980 en el Palacio de Bellas Artes la que abrió al público más amplio el conocimiento de esta parte de su creación; desde entonces el interés por el fotógrafo Juan Rulfo no ha cesado de incrementarse y con él las exposiciones y los libros dedicados a sus imágenes.

En 2001 apareció México: Juan Rulfo fotógrafo, libro-catálogo de la exposición del mismo nombre, traducido ya al inglés, francés, italiano y alemán. La exposición se ha presentado en España, Italia, Francia, Grecia, Brasil, Argentina, Perú, los Estados Unidos, Marruecos, Portugal y México.

En 2002 apareció el libro Juan Rulfo, letras e imágenes, con textos suyos sobre la historia y la arquitectura de México y una selección de sus fotografías de edificios mexicanos de diversas épocas. A principios de 2006 se presentó el libro de pequeño formato Juan Rulfo, fotógrafo (Conaculta, 2005-INAH, 2007), con una selección de fotos y estudio preliminar de Andrew Dempsey.

En 2007 se dio a conocer el libro Tríptico para Juan Rulfo: poesía, fotografía, crítica, coordinado por Víctor Jiménez, Alberto Vital y Jorge Zepeda, con ensayos sobre la fotografía de Rulfo por Carlos González Boixo, Daniele De Luigi y Lon Pearson. Éste último autor presenta la exposición de 1960, recuperada gracias a su testimonio, y se reproducen las 23 fotografías que la integraron. Igualmente se hizo en este libro una edición facsimilar del encarte que apareció en 1949 en la revista América con once fotografías de Rulfo, las primeras que alguna vez publicara.

En 2009 ha aparecido otro libro de pequeño formato, Juan Rulfo: Oaxaca, con cincuenta imágenes tomadas por Rulfo en el estado mexicano de Oaxaca en la década de 1950. La selección de las fotos estuvo a cargo de Andrew Dempsey y Francisco Toledo.
Las fotografías de Rulfo se han exhibido en los principales museos y galerías de México, y en el extranjero en países como Francia, Estados Unidos, China, Rusia, Grecia, España, Bélgica, Austria, Reino Unido, Brasil y Alemania, entre otros. Juan Rulfo falleció en la ciudad de México el 7 de enero de 1986.

armandoariaslopez@yahoo.com.mx

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