lunes, 26 de abril de 2010

Toda familia que tenga un personaje histórico, debe dar a conocer sus anécdotas familiares: Leticia Frías

Presenta en Querétaro su novela “El sonido del bronce”, biografía familiar de Juan N. Frías

Por Margarita Ladrñon de Guevara

Todo es absolutamente real, Juan N. Frías fue mi bisabuelo. Su familia es real, vivieron aquí y las anécdotas estuve recopilandolas, además de datos entre primos y tíos para armar un rompecabezas de cómo se dieron las relaciones familiares.
Respecté hasta la última coma de los hechos históricos y tanto en Querétaro como en la ciudad de México en los acontecimientos de la revolución mexicana. Me llevó siete años.
¿Cuál fue el detonante que te llevó a escribir?
“Yo quería escribir una novela pero de una relación familiar X, inspirándome en la vida de mi tía abuela, pero un día por casualidad me llegó a las manos de una biografía de mi bisabuelo Juan N. Frías totalmente falsa pero a medida que fui investigando me encontré con muchas biografías falsas no sólo de él sino de muchos constituyentes, incluso las que están en el Teatro de la República, en el museo de sitio, y en el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana les dije que la biografía de Juan N. Frías está mal en todos lados, y ellos me contestaron: no sólo esa, hay muchos porque surgieron a raíz de que uno de ellos empezó a recabar lo que sabía de cada uno de los 214 que hubo, y muchos datos estaban equivocados y así se quedaron en la historia de México.
Yo lo que quise con esta novela fue encontrar la verdad. La familia de mi bisabuelo se tuvo que ir de México durante 20 años, yo me di a la tarea de averiguar qué era lo que había pasado y me encontré con que un asesinato político.
Jalando hilos, encontré en hemerotecas y bibliotecas, como la del Senado muchos datos. Por ejemplo se dice que Juan N. Frías murió el 18 de agosto de 1918, pero en ningún periódico de esa fecha viene una esquela o nota; llegué a septiembre y me encontré con una declaración hecha por él, y así día por día me lo encontré vivo hasta que encontré la fecha tres años después.
En el Panteón de Dolores hay una zona especial para los Constituyentes, y ahí también está equivocada la fecha de muerte. La fecha real es agosto de 1921.
Entonces yo pienso ¿qué hizo en esos años? Después de que lo asesinaron la familia vivió fuera de México por veinte años, y así se quedaron los datos mal.
¿Si haz encontrado que muchos datos están mal, porqué nadie se ha dado a la tarea de corregirlos?
“Yo intenté corregir por lo menos de mi bisabuelo; y no tuve eco en los demás”.
¿Qué pretendes con esta novela?
“Hablar de la vida cotidiana en Querétaro en la época previa y durante la Revolución, porque no es un hecho aislado que empezó el 20 de noviembre de 1910; y además, cada región de México la vivió diferente, entonces me interesa dar a conocer cuál fue la parte política de la Revolución, no tanto las batallas pues ya se barran en las novelas de la revolución; en mi novela se ve la parte política y civil de la Revolución.
¿Cómo sitúas tu novela frente a otras novelas escritas por las vacas sagradas?
“Es diferente porque toco la parte política y civil, y las vacas sagradas siempre tocan las batallas”.
Era secreto familiar la vida de Juan N. Frías, nadie sabía que había estado en la cárcel, por ejemplo. Sólo sabíamos que había sido Constituyente, entonces el día que cayó en mis manos la biografía y vi que había estado encarcelado, me empecé a cuestionar y también a investigar, en el proceso aprendí muchas cosas de historia y de cómo manejar los datos.
¿Cómo fue el proceso de ponerse los zapatos de una mujer de esa época?
Yo conocí mucho a Fátima, teníamos una relación muy cercana. Ella era una señorita mayor y yo una joven. Fui reconstruyendo su vida y con base en su personalidad, de cuando yo la conocí siendo ella mayor, fui deduciendo su carácter y personalidad de cuando era joven.
¿Ella supo de la novela?
“No, ya había muerto”.
“Yo creo que todas las familias que tengan un personaje histórico, deben dar a conocer sus memorias o archivos familiares. Nuestra historia oficial se torna aburrida precisamente porque no hay información que le da vida, y esa vida la dan las anécdotas familiares. Hay personajes que nos son lejanos porque nos lo pintan perfecto, pero no fue así: él era un ser humano de carne y hueso, y cuando lo conoces y entiendes el proceso de su vida, te apasiona. Si todas las familias que tienen archivos de personajes, los dieran a conocer podríamos armar nuestra historia mucho más sabrosa y más accesible para todos, con mayor sentido”.
Si juntáramos las anécdotas aparentemente intrascendente se pueden armar varias historias.
Pues se han dado cuenta de la vida cotidiana de la historia, pues ésta nos narra los acontecimientos de las élites, pero ¿y el pueblo? Es importante que se sepa de lo que hacía el pueblo.
¿Hay que desmitificar a los héroes?
“Claro, para que la gente se interese y ame su historia, hay que presentar los hechos protagonizados por gente de carne y hueso que tenía un ideal y se lanzó a la lucha para defenderlo”.
Para mi es muy importante presentar esta novela en Querétaro porque aquí empezó mi investigación. Espero que guste y que los queretanos la sientan interesante pues esa ciudad es un personaje más dentro de la novela.
Hay una historia oficial que trato de seguir sin romper mitos, para mí hubo una división de Carranza y Alvaro Obregón durante el Congreso Constituyente, y se publicó en las memorias de Bohórquez, él era obregonista y peleaba con los carrancistas, pero ahora los nuevos historiadores dicen que eso no es cierto, pero leyendo los diarios de debates del congreso, te das cuenta de que claro que se odiaban, y así lo puse: como lo percibí leyendo las fuentes y aunque la historia diga que no es cierto, yo consultando las fuentes me doy cuenta que no es cierto.
¿Por qué narra Fátima?
“Hay una foto donde se ve el cuadro de mi bisabuelo donde mi abuela está parada frente a él y ella dialoga con él; ella ya es una mujer anciana y dialoga con él. Ella tenía una magnífica relación con su papá, por eso quería que fuera ella.
El libro se presentó en México el año pasado.

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